Faltando poco para llegar, Sebastian se detuvo en un restaurante muy conocido de la ciudad. Tenia hambre y nadie pretendía llegar cocinando así que era mejor hacerlo antes. Se detuvo en el Restaurante La Guayaba Verde, él que Jackson le habia aconsejado entrar cuando estuvieran pasando. Allí trabajaba su amigo el chef, Eduardo Castañeda, le contó que tenia un talento especial para crear nuevos platos manteniendo viva la tradición. Polvorosas de pollo (pastel de pollo), pulpo de Juan Griego (pulpo servido con alcaparras, pasas y pesto), y pabellón criollo (un plato de arroz, estofado de ternera y frijoles negros) son ampliamente considerados las piezas de resistencia de La Guayaba Verde. El menù ejecutivo cambia a menudo y muestra algunos de los platos más creativos del chef Castañeda, como

