La noche estuvo muy placentera entre brindis y el whisky, se podría decir que un poco de desorientación pero bastantes lucidos aun. La alegría estaba a flor de piel. Aunque Jackson estaba disfrutando bastante de aquella compañía sentía que estar lejos de su trabajo y de sus pendientes lo mantenía de vez en cuando con el teléfono en sus manos. -¿Tienes mucho trabajo por hacer?, pregunto Janet al escucharlo dar unas ordenes a alguien por teléfono. -Si algo, es que las cosas mientras uno no este al pendiente jamas se harán como uno dice. Siempre hay quien le gusta hacer las cosas de otra manera. -¿Eres muy estricto? ¿Eso no te hace ver como un amargado? Digo ante los demás. -Bueno si tú lo ves de ese modo de pronto, pero jamas debes dejar que los demás hagan lo que quieren si te gustan la

