Samantha no quiso seguir perturbando los pensamientos de Sebastian. Eran sus recuerdos y quería respetar todo aquello que le habia tocado vivir. -Amor yo creo que ya es hora de ir a casa de tus padres, o prefieren descansar un poco mas. -Ve busca tu bolso mientras yo recojo todo esto. Samantha sintió que algo dentro de Sebastian se habia desquebrajado. Recordar todo aquello lo hizo vivir de nuevo aquel dolor. Aunque no amaba aquella niña le daría un hijo al que si habia aprendido amar. -¿Todo bien mi amor? -Si, cariño ya estoy contigo. Miro de nuevo aquellas fotos y las guardo rápidamente. No quería que nada perturbara su felicidad. Instantes después ya estaban en la puerta sacando las llaves del auto para salir de paseo. -Dios el dulce, si se me queda tendría que venir a buscarlo

