—Ryu. — Yuke y su hermanastro se encontraban descansando en uno de los pasillos de su escuela. El receso apenas había comenzado, pero la lluvia se había intensificado y ninguno de los chicos tenía ánimos de mojarse y pescar un resfriado. —¿Mmmm? —Necesito que me hagas un favor. — Ryu tenía la boca llena de rollos de huevo que había preparado Nakamura-san para el desayuno, así que Yuke no esperó alguna respuesta. — Tengo que hablar con Atsushi-san, pero él no deja de ignorarme. Necesito que le hables y le pidas que te traiga algo antes de que el entrenamiento empiece. —¿No puede ser después del entrenamiento? —No. Por favor, ¡te lo suplico! — Yuke juntó sus dos manos e inclino su cabeza. — ¡Por favor! —Vale, vale. Pero a cambio tienes que comprarme un bollo de carne. — Yuke brincó de l

