La lluvia se había detenido. Yuke observaba la ancha espalda de Atsushi-san moverse lentamente. Yuke no estaba seguro, pero, al parecer, se dirigían a un parque. Atsushi-san había accedido a hablar con Yuke después de que éste último hizo un escándalo; puesto que había visto las intenciones de su no tío de querer irse, y Yuke se lo había impedido tirándolo al piso e inmovilizando su huida. El cielo nublado y el parque vacío al que habían llegado hicieron que Yuke se sintiera inseguro. Su cuerpo entero sudaba frío y sus manos temblaban con ligereza. Observó como el cabello de Atsushi-san resbalaba sobre sus hombros hacia adelante. Ese día lo llevaba suelto, se veía muy guapo. —Atsushi-san. — La voz de Yuke se escuchó firme y fuerte. No importaba lo nervioso o preocupado que estuviera, t

