El atentado

1064 Palabras
Las personas se reunieron a presenciar lo que sucedería, tengo que decir que me convertí en otra persona, cada azote que le daba me llenaba de alivio. Por fin esta maldita familia estaban pagando todo lo que le habian hecho sufrir a mi hermano, por mi mente pasaban todos los recuerdos desde que Amira había llegado al castillo con su arrogancia y suficiencia. Todas las veces que le falto el respeto a mis padres y a mí… Cuando la ira abandono mi cuerpo, el suyo ya no respiraba, fui a darme una ducha para irme a la clínica con mi hermano, ahora si podía estar tranquilo sabiendo que nadie en el castillo correría peligro. Ya en la clínica comencé a planificar mis siguientes pasos y llegue a la conclusión de desistir del cortejo, así que llame a al señor Al Qasimi. —muchacho acabó de ver en las noticias lo que sucedió con tu familia, cuéntame ¿cómo se encuentra tu hermano? —me lleno de alivio saber que el señor se preocupaba realmente por mi familia. —la situación es muy complicada, mi hermano salió de cirugía, pero sigue en estado delicado, varios órganos fueron perforados, así que las próximas horas son decisivas. Gracias por preocuparse, por mi familia, el motivo de mi llamada es el siguiente, como ya sabe estamos pasando por un momento muy delicado, así que me toca asumir el cargo de jeque por tiempo indefinido. Sin contar que debo hacerme cargo de la familia de mi hermano, ya no son solo sus hijos, sino su esposa embarazada, lo que me impide seguir el cortejo. No tendría tiempo para dedicarle a su hija y no quiero que ella sienta que no es una prioridad en mi vida, le juro que esto me duele mucho, pero mi deber es con ellos primeros, no puedo dejar la nación desprotegida por mis decisiones personales. —Hadi, no tienes por qué justificarte, yo sé bien cuál es tu posición, esto en vez de molestarme me llena de orgullo, eres un hombre íntegro, nada más de tomarte el tiempo de llamarme aun cuando tienes miles de problemas habla muy bien de ti y de tu familia. Has sido educado de la mejor manera y no te reprocharé nada, por el contrario, dejaremos la opción abierta, ya que nunca te pondría decidir en una situación así, lo primero es la familia, resuelve tus cosas con calma que mi hija no se comprometerá con otra persona. —No negaré que sus palabras me llenan de alivio, pero no quiero ser injusto con su hija, si aparece otro hombre, el cual ella quiera aceptar, es libre de hacerlo, ya que mi situación se puede resolver en algunos meses o años. Allah mediante mi hermano se recupere, pero si eso no ocurre quedaré con tres niños bajo mi tutela, entonces ya no sería quizás un matrimonio tan favorable para su hija. —Allah no permitirá que el jeque muera, pero si eso sucediera estoy seguro de que mi hija no tendría problema, por eso es más, si lo escucha hablar de seguro se ofendería. No quiero obligarte a nada, solo necesito que sepas que cuantas con todo nuestro apoyo, las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para ti, suceda o no el compromiso, te estaré llamando para saber de tu familia, cuídate mucho Hadi. —Cuelgue la llamada y me sentí más ligero, aunque las palabras del padre de Zaira, eran alentadoras, no queria hacerme ilusiones innecesarias, ya que ahora tenía que ocuparme de tres niños y una cuñada, esa era mi prioridad… Los días pasaron y mi hermano mejoro, gracias a Allah porque juro que estaba a punto de enloquecer con los cambios de humor de Isabel, así que la llame y le informe absolutamente todo como lo hago a diario. Ella estaba feliz, pero sabía que había tristeza por no poder verlo, así que se me ocurrió trasladarlo al castillo primero por comodidad seguridad y también para que él pueda estar cerca de su familia eso le dará fuerzas para superar más rápido esta situación, eso quiere decir que en algún momento recuperaré mi vida. Lleno de esperanza, hice todos los preparativos para llevar a Hassan a casa. Cuando llegamos al castillo todos nos recibieron felices, me encargue de que instalaran a mi hermano como es debido y luego les di la privacidad que necesitaban, así que me fui a descansar, estaba agotado. Había dormido un par de horas cuando mi teléfono anuncio una llamada de Egipto, era el padre de… Seguro queria saber sobre el estado de mi hermano, ya que me ha estado escribiendo a diario. *** El día que vi en las noticias el atentado que había sufrido el jeque, que es primo de mi cuñada, me sorprendí, bueno, en realidad toda la familia lo hizo, no hemos parado de hacer oraciones en su nombre… Mi padre llegó de la oficina y me informo que el cortejo se suspendería eso me lleno de curiosidad nunca antes lo hubiese cuestionado, pero mi curiosidad gano ¿qué sucedió padre?— hija, se supone que no debería decirte esto, pero el hombre que queria tu mano es Hadi el príncipe de Arabia Saudita, por las recientes noticias sabes que su prioridad ha cambiado, ahora está asumiendo el puesto de su hermano, él teme que Hassan muera y en caso de que eso suceda él quedaría con la custodia de los gemelos y el bebe que lleva su cuñada en su vientre. Eso entre otras cosas lo hicieron desistir del cortejo, cree que es injusto para ti cargar con esa responsabilidad. —no negaré que estoy sorprendida, nunca pensé que él fuera a querer mi mano, pero también me ofende que me crea tan superficial como para dejar a tres niños sin padre. Todos sabemos que lo más importante es la familia y yo no tendría problema en amar a esos niños como si fueran míos porque serían parte de mi familia, es más, Isabel y los niños son un amor, me alegra mucho por ella que esté en espera. ¿Pero nada de eso es un obstáculo para mí, ¿se lo aclaraste? —hija, no insistí porque él está muy abrumado, esto le ha cambiado la vida, pude percibir que él nunca soñó ser jeque, así que dejemos que el tiempo pase, ¿te parece?
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