Durante la noche no pude dejar de pensar en Ang, y en por qué no sabía si quería que ella supiera que soy hetero, digo, lo soy ¿No? El hecho de que una chica me parezca hermosa no necesariamente significa que soy gay o bisexual ¿o si?
Pero lo que no me deja dormir es lo que me ha hecho sentir el estar cerca de ella ¿hormigueo? ¿mariposas? ¿felicidad? Durante todo el tiempo que estuve con ella no me sentí ni un poco triste por el término de mi relación con Emilio, ni siquiera había pasado por mi mente ¿acaso me atrae Ang?
Despierto y estoy tan emocionada por volver a verla que decido que vayamos a desayunar en la cafetería de la universidad, esta vez con los chicos y Ang.
-Te ves aun más emocionada y nerviosa que ayer, ¿cómo es eso posible? -dice Leo bromeando
-Es por la tarea -miento- tendré que hacer una breve exposición sobre el Arte en la Prehistoria.
-¿Y estás emocionada por eso? -me mira extrañado.
-Sí, es un tema que me encanta - lo cual no es una mentira del todo.
-De acuerdo... ¿Quieres que te ayude a escoger qué usar? -como siempre, Leo y sus consejos.
-Oh, gracias, solo ocupo que me digas qué cinto se ve mejor.
Claro que ya sé qué usaré, será el vestido de flores que le gustó a Ang, pero al menos, para no hacerlo sentir mal, Leo podrá escoger el cinto que mejor le quede.
-Te ves increíble. -me dice Leo apenas salgo- Ya sé qué cinto le quedará perfecto.
Apenas llegamos a la escuela y ya estoy buscando a Ang con la mirada; está sentada con los chicos en una de las bancas de la cafetería principal mientras juegan cartas. Ella usa un hermoso vestido que hace juego con el mío; blanco con pequeños girasoles, mangas tipo mariposa, con un gran escote en la espalda y estilo bohemio. Se ve preciosa, aunque a ella cualquier cosa la haría ver así.
-¡Hola, chicos! -grita Roby apenas nos ve.
Ang voltea y entonces puedo notar que viene maquillada a juego con su vestido; un delineado n***o, unas sombras amarillas con naranja y quizás un poco de rojo, unos pequeños girasoles al final del delineado, y un labial rosa nude que hacía que su piel morena se viera preciosa.
-¡Hola! -contesta Leo mientras se sienta al lado de Diego, dejando libre un lugar al lado de Ang.
Volteo a verlo y me dirige una mirada pícara.
-Hola - Contesto tímidamente mientras me siento con Ang, quien me dirige una sonrisa.
Puedo sentir como mis dedos tiemblan de nervios, así que decido ocultarlos bajo la mesa mientras intento controlarme.
Estaba tratando de encontrar un tema para hablar con los chicos cuando sonó mi celular: Emilio.
-Disculpen, debo contestar.- digo mientras me levanto de la mesa.
Mientras más me alejo de la mesa mis emociones empiezan a descontrolarse y el enojo empieza a surgir.
-¡Deja de llamar! No quiero hablar contigo ya, no hay nada que puedas decir para hacerme cambiar de opinión.
-Por favor, solo escúchame, cometí un gran error, no sabía lo que hacía. Estaba ebrio; no tienes por qué ponerte así, ni siquiera la conozco.
-¡No me importa, Emilio! He dicho que hemos terminado y es todo. Dejanos de llamar y mandar mensajes a Leo y a mi. Adiós.
Tuve que tomarme un momento para tranquilizarme antes de volver a la mesa, no quería que preguntaran qué había pasado.
Enfócate Betzabeth, no dejes que arruine tu día; atrévete a bloquearlo, así estarás segura de ya no te molestará. Aunque... ¿estás haciendo lo correcto? Se ha disculpado y ha tratado de arreglarlo. Iban a cumplir un año seis meses, ¿vale la pena arrojarlo todo por la borda...?
Definitivamente sí.
Al regresar a la mesa Leo me dirige una mirada como preguntando "¿Emilio?" así que asiento con mi cabeza; Diego y Roberto estaban sumergidos en una plática sobre una película, mientras que Ang pareciera que escuchó todo lo que pasó con Emilio.
-Bueno, espero que tengas ganas de un café Americano y sandwich porque es lo que he pedido para tí. - dice Leo
-Sí, gracias, muero de hambre y necesito café para despertar. -digo mientras vuelvo a tomar asiento en mi lugar.
-¿Y cómo les fue ayer con su ida de compras? - Pregunta Roberto.
-Muy bien - digo mientras recuerdo el día anterior y lo que me dijo Leo sobre atraerle a Angelica- nos divertimos y Ang me ayudó a escoger bastante ropa.
-Lo sabía, sabía que tendrían química... -Voltea a ver Ang- Claro, me refiero como amigas.
No he podido ver la cara de Ang pero estoy segura de que le lanzó una mirada fulminante.
-¿Pero quién no tendría química con Ang? -dice Leo rompiendo el momento incómodo- Toda ella es una bomba. Digo... Si no fuera por ella no nos hubiéramos conocido los cuatro; ella simplemente llegó, se presentó conmigo y magicamente ya éramos amigos, e imagino que sucedió lo mismo con ustedes chicos, ¿no?
-Jajaja tal cual, hizo lo mismo conmigo. -Dice Diego; el día anterior había estado tan callado, serio, y contestaba con monosílabos pero ahora se notaba más relajado, y pude notar que tenía una linda sonrisa.- Estaba sentado a su lado en clase de inglés, se presentó conmigo y a partir de ahí ya no pude escuchar la clase... creo que por ella me ha ido tan mal en inglés jajaja.
-Ja-ja, no me culpes por tus malas notas, mejor deberías de culpar al montón de clubs a los que estás inscrito; cada que queremos salir estás ocupado haciendo miles de tareas.
-Y regresamos a lo mismo... Deja al pobre chico Ang, ya sabemos que nos odia y por eso no quiere vernos fuera de la escuela. -Dice Roby en tono melodramático.
-Vamos chicos, les prometí que iría la próxima vez, siempre y cuando me avisen con tiempo para poder organizarme con mis tareas...además, solo no pude ir la última vez.
-Muy bien, chicos, entonces, ¿qué les parece salir en un mes al cine? No sé qué películas habrá pero hay que salir. -dice Leo en tono burlón.
Justamente iba a hablar cuando noto la hora del reloj: hora de entrar a clases. Apenas he terminado mi sandwich, así que tendré que llevarme el café.
-Ja-ja, lo digo en serio, la próxima vez sí podré, pero ahora ya es momento de ir a clases si no queremos llegar tarde.
Mientras me preparo para levantarme mi brazo roza con el de Ang y puedo sentir su suave y tibia piel en contacto con la mía; como si me hubiera leído la mente, al levantar la vista noto a Ang viéndome como si estuviera apenada. Me levanto mientras le dirijo una breve sonrisa para que sepa que no hay problema, a lo que ella responde con una sonrisa más relajada.
-Me alegra que te hayas divertido ayer, hay que repetirlo luego. -Me dice Ang en voz baja mientras me dirige una mirada pícara antes de dirigirse a su salón de clases.
¡Wow! ¿Qué acaba de pasar? ¿Ha pensado que he coqueteado con ella? ¡¿Coqueteé con ella y no me di cuenta?!
No sé en qué momento se han ido todos, pero ahora solo quedamos Leo y yo.
-¿Todo bien? -Me pregunta algo preocupado.
Por un momento pienso que se refiere a Ang, hasta que caigo en cuenta que habla de Emilio.
-Sí, todo bien, no debería de molestarte ya.
-¿Quieres que te acompañe a tu salón y me cuentas un poco de lo que pasó?
-No. Hablamos cuando vayamos de compras... ¿Sigue en pie?
-Claro, nos vemos aquí.
Al llegar al salón de clases noto que hay un par de chicos mirándome; sin embargo, decido sentarme, ponerme los audífonos e ignorarlos mientras dibujo esperando a que lleguen mis demás compañeros y el profesor.
Después de unos minutos siento cómo alguien toca mi brazo, y veo a uno de los chicos que me han estado mirando sentado al lado de mi viendo fijamente mi dibujo.
-Hola, me llamo Edgar. -dice mientras me da la mano.
-Hola, Edgar. -digo mientras lo veo extrañada.
-Quería saber si ya tienes equipo para el trabajo que dejó el profesor para la siguiente semana.
-Oh... No, y si te soy sincera ni escuché cuando lo dijo, creo que ayer estaba algo distraída.
-Jajaja no te preocupes, a mi equipo le falta un integrante y podríamos explicarte lo que dijo el profesor.
-Entonces creo que me apunto a tu equipo.
-Muy bien, entonces creo que deberías juntarte con nosotros en esa mesa -dice mientras señala la mesa donde están los demás chicos- El profesor no vendrá hoy, así que aprovecharemos para avanzar el trabajo.
Con razón no ha llegado el profesor y casi no hay alumnos; el día anterior mientras estaba distraída el profesor debió de dar el aviso y no me he dado cuenta, y por eso me han visto raro él y sus amigos al entrar al salón.
¡Pip! Mensaje recibido.
Leo: Beth, Ang me ha pedido tu número, ¿Se lo paso?
Yo: Claro, ¿Por qué no?
Mensaje enviado.
-Beth, ¿estás de acuerdo? - me dice Edgar
-Perdón, me distraje, ¿De qué hablamos?
-Del reparto de los temas.
-Ah, sí, está bien, me tocaron los geoglifos, ¿no?
-Sí. Muy bien, entonces mañana cada quien trae su avance. - dice Ignacio, amigo de Edgar, justo antes de que empiecen a llegar los demás alumnos y el profesor de la siguiente materia.
Durante el resto del día logré estar enfocada en las clases, hasta unos minutos antes de la hora de salida, cuando mi mente empezó a pensar en Angelica de nuevo, y la ansiedad por verla aumentaba a cada segundo. ¿Qué rayos me está pasando? La ultima vez que me sentí así fue... con Zoe.
¡Pip! Mensaje Recibido.
Leo: Ya salí, te espero fuera de tu salón.
¿No voy a ver a Ang el día de hoy? Claramente eso no le puedo preguntar a Leo o haría muchas preguntas y asumiría que me gusta, y yo no estoy preparada para esa charla ya que no sé ni qué me está pasando.
Yo: ¿No nos despediremos de tus amigos antes de irnos?
Mensaje enviado.
Leo aún no veía el mensaje cuando el profesor nos dejó salir y lo ví parado al lado de las escaleras.
-Justamente me acaba de llegar tu mensaje. Los chicos ya se fueron, y a Ang ya le avisé que teníamos cosas que hacer los dos. ¿Por qué preguntas?
-Oh, no, nada más. No quería que se quedaran esperándonos.
-¿Solo por eso? -pregunta mientras me dirige una sonrisa pícara.- Tú sabes que yo no diré nada.
-Anda, vámonos de una vez que se nos hará tarde.
-Jajaja yo solo decía... Vamos pues.
Hemos llegado a la plaza; ahora que ya la conozco mejor sé a qué tiendas puedo ir para buscar trajes de baño.
-¿Qué tal este? - le pregunto a Leo mientras le enseño un traje de baño clásico de una pieza color azul.
-Mmm... Lindo, aunque pensaba más en algo como este- dice mientras levanta un traje de baño tipo bikini de cordones con la parte superior blanca y la inferior negra.
-Lindo, pero prefiero estar cómoda mientras aprendo sin tener que preocuparme por quedar desnuda- digo bromeando.
-¿Qué te parece un punto medio? - dice señalando un bikini tipo retro.
-Muy muy lindo -es perfecto, pero me incomoda un poco que sea de dos piezas; aun así creo que me lo llevaré.- Entonces que sea ese y el azul ¿te parece?
-Me parece muy bien. Pero déjame pagar este y tú pagas el azul ¿hecho? tómalo como un regalo de bienvenida a Warmsea.
-De acuerdo, muchas gracias Leo.- digo un poco apenada.
La verdad es que ahora que vivo en Warmsea las cosas van a ser diferentes; diferente ciudad, clima, amistades, universidad, en general, diferente forma de vida; sólo hay un problema: no tengo empleo, y ya que mis padres no quieren saber nada de mi, mis ahorros no son infinitos y no puedo esperar que Leo me mantenga es necesario que consiga uno pronto. Él sabe que no me queda mucho dinero para gastar en cosas que no sean de la escuela, así que probablemente por eso lo esté haciendo, lo cual agradezco.
-Ahora ¿a dónde vamos? Digo... ya compramos el traje de baño, ¿qué más necesitamos?
-Nada, tengo una tabla buggy de surf con la que te enseñaré, ¿te parece si mañana empezamos?
-Sí, esperemos que no me dejen mucha tarea.
-Tranquila, a donde iremos esta bastante tranquilo; normalmente no hay nadie y no hay ruidos que te distraigan, así que fácilmente puedes hacer tu tarea ahí.-dice mientras se encoge de hombros.- Estoy seguro de que se volverá tu lugar favorito.
Nunca he ido a una playa, pero suena bastante bien como lo describe Leo, y si él dice que será mi lugar favorito entonces será mi lugar favorito; me conoce tan bien que muchos pensarían que somos pareja, pero la realidad es que nos conocemos desde que estábamos en primaria, y con el paso de los años nos volvimos inseparables.
-Muy bien, entonces hay que irnos porque hoy sí me dejaron mucha tarea y no quiero que se vaya a acumular con la de mañana.
Vamos de camino al estacionamiento cuando Leo se encuentra con un letrero de "Se solicita vendedora" en una tienda de ropa en la plaza, ¡vaya suerte!, así que mañana vendré a entregar una solicitud; no me vendría nada mal conseguir empleo de una vez para dejar de utilizar mis ahorros.
Una de las cosas que más amo del departamento de Leo es la tina de baño; te permite darte tu tiempo para relajarte, sobre todo si tomamos en cuenta que Leo tiene todo el equipo para hacer que el baño sea placentero: bombas de baño de distintos olores, una suave almohada que hace masaje para tina, y una bandeja donde puedes poner de todo, desde una copa de vino hasta un libro.
Llegamos al departamento y, aunque tengo bastante tarea por hacer, me he decidido por un baño relajante como el que he estado pensando desde que salimos de la plaza: una bomba de baño con olor a jazmín, música de fondo, una piña colada y mi mente en blanco.
-¿Qué haces? -pregunta Leo
-Piña Colada, ¿quieres?
-Claro, aunque... ¿No dijiste que tenías tarea por hacer?
-Después de que tome un baño.
-Jajaja entiendo, me imagino que debe ser difícil no poder dejar de pensar en Ang...
-De acuerdo, de acuerdo, tienes razón, pero no puedes decirle nada a nadie.
-¿Queeeeé? Beth, yo solo bromeaba, ¿En serio te gusta Ang?
-¿Qué..? No... O sea.. no lo sé. No sé qué siento, ¿ok? Ya, mejor cambiemos de tema, ¿serías tan amable de prestarme tu bocina para escuchar música mientras me baño?
-Claro... Está en mi habitación, tomala. Y no te preocupes, no diré nada. Quizás solo sea algo normal de chicas, ya sabes, no creo que sea raro que a una chica HETERO le parezca guapa otra chica, ¿No? Aunque si eres bisexual igual no hay problema... Ya ves lo sucedido con Zoe....
-Vamos, Leo, no me des más cosas qué pensar...