Capítulo 6
Jimin acariciaba el cabello de JeongMin, la niña estaba acurrucada junto a él con sus ojitos cerrados, se había quedado dormida escuchando a su padre cantarle alguna canción, cuando le había preguntado porque no le dijo nada sobre Sora, la pequeña cubrió su boca con sus manitos riendo mientras veía a su abuela.
"No me importas, Park Jimin. No me importas en lo absoluto"
Esas palabras se habían repetido en su mente desde que Sora se había ido por la tarde, no podía negar que le había dolido esas palabras, él había sido duro con esa chica hace dos años, Sora había sido un gran apoyo en ese tiempo, no sólo para él, también para las niñas.
Se había sentido tan destruido ese día en que perdió la custodia de JiYeon, desde entonces Jimin sentía que estaba hundiéndose en un pozo sin fin, todo empeoró más cuando su personal comenzó a renunciar, un divorcio no era bien visto en Corea y por esa tonta razón muchos le habían dado la espalda, Jimin veía a Hoseok porque trabajaban en el mismo lugar, pero de resto ya no los invitaba a él y a TaeHyung para comer o beber algo.
Cuando éstos lo llamaban para invitarle, simplemente colgaba.
Jimin se sentía jodidamente perdido.
El joven castaño salió de la habitación sin hacer ruido, pasó por el cuarto de su madre donde la mujer estaba en la cama leyendo algo. Ésta levantó la vista al percatarse de su hijo y respiró profundo cerrando el libro.
— Veo que Sora y tú no arreglaron nada.
— ¿Por eso le pediste que viniera? ¿Para arreglar las cosas? —se cruzó de brazos permaneciendo en el marco de la puerta.
— Para tu información, Sora vino a Seúl porque fue JiYeon quien le envió un correo contándole un poco de la situación—ladeó su cabeza—Ella no sabe que ustedes dos están...teniéndola difícil.
— No podía decirle, pensaría que ella la abandonó.
— Taemin la amenazó—contó— ¿Sora te lo dijo?
— Sólo lo nombró, pero no me dio detalles—suspiró—Quiero ir detrás de ella, quiero correr a ella y sacarla de allí.
— ¿A JiYeon o Sora?
— Sora no siente nada por mí, mamá, ella me lo dijo...—y fue interrumpido por una risa fuerte. La mujer negó con la cabeza dejando el libro en la mesa de noche.
— Jiminie, ¿Enserio crees eso? Hijo, ¿Sabes cuántas veces pasamos por momentos así tu padre y yo? —señaló—Cuando me enfadaba y él me preguntaba si lo amaba le decía que no, él también hacía lo mismo, pero, ¿Sabes cómo solucionábamos estas cosas?
— ¿Cómo?
— Hablábamos, Jimin, simplemente nos sentábamos a hablar—sonrió un poco—Ustedes dos se aman, tienen esa atracción y esa gran química, cosa que jamás vi entre JeongYeon y tú.
— Lo sé—miró al suelo.
— Escucha, no quiero decirte lo que tienes que hacer porque...ya es momento de que vuelvas a tomar las riendas de tu vida, desde hace dos años estás retrocediendo, JeongMin vive más aquí que en su casa.
— Lo siento.
— No me molestan para nada, pero tienes que actuar y moverte, Jimin, ¿Entiendes lo que te digo?
— Sí—asintió—Yo...debo descansar, buenas noches.
Quizás por la mañana algo se le ocurriría.
Sora despertó porque su celular comenzó a vibrar junto a su almohada, se quejó entre sueños moviendo sus dedos sobre el colchón, sin abrir los ojos contestó con voz ronca.
— ¿Sí?
La voz del otro lado del teléfono fue muy clara y...algo tímida.
— Buenos días, lamento despertarte, yo...
Sora frunció su ceño sin distinguir muy bien la realidad o no.
— Disculpe, su voz se parece mucho a la de un chico que conozco—murmuró—Si lo conociera lo amaría, pero no se fíe, es un tonto, un tonto lindo.
Una risita se escuchó del otro lado de la línea.
— Sora, soy Jimin.
— Sí, así se llama ese chico.
— Será mejor que llame luego, estás muy dormida, lo siento.
— Bien—y colgó. Suspiró intentando recuperar el sueño, pero su mente le repitió una línea.
"Sora, soy Jimin"
Sus ojos se abrieron al instante y tomó el celular mirando el número desconocido. Sin dudarlo presionó la opción de llamar sin tardar en recibir respuesta.
— ¿Hola?
— ¿Jimin?
— Oh, pensé que llamarías luego...
— ¿Tu madre te dio mi número? —bufó—Escucha, no he entregado la carta, iré luego de comer algo y...
— Iré contigo.
— No es necesario.
— Claro que sí, luego de eso me gustaría hablar contigo.
— No debemos hablar nada, no tengo más preguntas del caso, yo voy a...
— No, no, quisiera...hablar contigo como se debe—aclaró su garganta—Tienes que escucharme, de lo contrario no podré quedarme tranquilo.
Sora quiso decirle que así mismo debía insistir para ver a JiYeon, pero no quería ser grosera de nuevo, las palabras de JungKook vinieron a su mente, lo escuchaba advertirle de sus impulsos.
"Si no le pido disculpas seguiré arrepintiéndome"
— Está bien, pero...JungKook irá con nosotros.