En cuanto el hombre detrás de mi cae, corro hacia Lucas y lo abrazo con fuerza, hecha un manojo de nervios. — Vamos — me insta, dándome una palmadita en la espalda antes de cargarme y maldecir de dolor — Lucas — me quejo, le habían disparado en el brazo, perdía sangre y estaba golpeado — estás herido, bájame, no debes... — Shhh — aprieto los labios, ya lo reñiría luego, pero comprendía que debíamos salir de aquí. Me lleva a un lugar apartado del estacionamiento y me mete a toda prisa en el asiento del conductor de un auto — no...no creo poder conducir — dice, casi disculpándose — No tienes que pedirlo — aseguro, y él asiente antes de cerrar la puerta y entrar al auto — Estamos en Hütteldorf — murmura al ver la señal, yo asiento mientras conduzco lo más rápido que puedo — tenemos que l

