Prólogo
- Yo te quiero en mi vida - Dije mientras la miraba a los ojos, con ellos llenos de dolor y esperanza. Sostenía tus manos en las mías, pude sentir tu miedo, al escucharme decir eso.
- Te quiero, te adoro, te amo... - Me decías mientras te acercabas a mis labios...
- ¿Recuerdas lo que paso aquel día?, estábamos ebrias - Me acerqué más, nuestros labios estaban apunto de hacer contacto - Yo... te amo - se escapo un pequeño susurro de mis labios.
- Yo a ti - Juntaste nuestros labios, y dime ¿cómo no amar tus besos?. Ese pequeño contacto que me vuelve loca, me hace sentir que vuelo.
Hemos pasado muchas cosas juntas, la relación que teníamos era difícil de comprender para mí, siempre quise ser tu novia y al fin pude conseguirlo. No sé cómo, ni siquiera cuanto dure esta felicidad, aunque puedo ser sincera conmigo misma que soy feliz en estos momentos, cuando dejaste a tu ex, quien tanto dolor te había causado pensé que regresarías con él. No fue así.
- ¿No te irás verdad? - Besaba tu frente, sabía que tu familia tardaría en aceptarte, me mantuviste escondida por mucho y esperaba que tomaras una decisión en ese momento, tal vez te presione y me culpare si lo hice...
- No, no me iré, yo no seria capaz de lastimarte. Siempre has estado conmigo y has soportado todo lo que he hecho - me hiciste mirarte a los ojos.
Mientras sostenía tus manos cerré los ojos y pensaba en todos los tragos amargos que pasaste, que pasamos juntas... Cuando aquella chica me rompió el corazón y llegaste con la situación de tu novio infiel algo nos unió, yo salí primero de ese infierno, aunque a ti te costó y te ha costado salir más de esa situación por diversos motivos. Aquí me quedé a tu lado, tratando de enamorarte, pues cuando te vi senti una conexión inmediata, tu sonrisa, tus ojos, me perdí en ti, en tu silueta... Es tan difícil de explicar con otras palabras el famoso cliché de "siento mariposas en el estómago cada vez que te veo". Pero puedo decir que es una sensación mágica que me hace sentir bien y como consumir mezcal y m*******a, un viaje, una experiencia exquisita, pero que sabes que el efecto acabará cuando ya no pudiese verte.
- ¿Estás bien? - me miraste mientras me sumergía en mis pensamientos de como me hacías sentir y los recuerdos confusos de como llegamos a estar aquí. - ¿en qué piensas? - me miraste a los ojos mientras sostenías mis mejillas con tus manos, perdí la noción que no noté en que momento tus manos ya no estaban sobre las mías.
Me puse de rodillas como cuando un novio pide matrimonio, saque de mi bolsita un pequeño anillo con una piedra en el, vi tu cara de sorpresa pero de manera inmediata saque una carta para que la leyeras, me miraste sorprendida, leíste la carta en voz alta lo cual provoco que estuviera más nerviosa sobre lo que estaba pasando.
- Para mi princesa:
Te has convertido en parte importante de mi vida, no existen palabras que puedan expresar lo perfecta que eres, ni que puedan describir la magnitud de mis sentimientos hacia ti.
Te amo desde que te conozco, jamás dejé de pensarte y ahora quisiera pedirte algo muy importante, yo sé será nuevo para ti todo esto y este mundo. Aunque ya somos novias, quiero darte este anillo como una promesa, la promesa de que seré fiel a ti, que sea símbolo del amor y del respeto que te tengo. Espero de corazón que me aceptes. Mi niña, oficialmente ¿quieres ser mi novia? -
Vi tus ojos iluminados, estabas nerviosa, pero oír tus palabras mi corazón se alegró y yo podía estar tranquila.
- Si, si quiero ser tu novia - me quede perdida en mi mundo sintiendo una gran felicidad, me asombraba el como habías aceptado, me sentí la chica más feliz del mundo.
- Amor, ¿en qué piensas? - me preguntaste de nuevo, mientras te miraba con una sonrisa ...
- En el futuro, pienso en como será nuestro futuro, en la infinidad de cosas y personas que he perdido... en las que podría perder y por su puesto amor. Quiero recordar el primer momento más feliz que tengo contigo... - suspire con satisfacción.
- ¿Cuál es ese momento? - me sonreiste tierna e inocente. Mi cabeza me decía, ¿quién me conoce mejor que tú? para darte cuenta de la infinidad de cosas que hemos pasado juntas, las lágrimas, las sonrisas, los buenos y malos momento, has sido la mejor compañía que tengo, no fuiste mi primer amor, pero eres el último y con el que deseo quedarme el resto de mis días. Te convertiste en la musa de mi mundo y eres quien me animo seguir adelante cuando estaba apunto de rendirme, me hiciste caer con tus encantos y la sonrisa que tienes, aunque cueste asimilarlo se que te enamore y seduci con mi manera cursi de ser, te enamore con mi torpeza y mis pequeños juegos infantiles que tanto disfrutabas con tal de ver mi sonrisa, de verdad soy muy afortunada de tenerte, de que estés aquí... en mi vida.
- Cuando nos conocimos -....