Trato de tranquilizarme, trato de respirar. Tengo aún las fotos sujetas en mis manos, mientras pienso en que quizás sólo se trata de un beso entre hermanos normal. No tiene porqué ser lo que pienso, ¿verdad? Todo puede ser sólo un estúpido error, sólo un estúpido pensamiento, nada más. Hasta quizás...sólo quizá sea que no se tratase de su hermana. Sí, eso debe ser. Con mis manos, aún temblando, prosigo a seguir viendo las fotografías. El nudo en mi estómago sigue doliendo como el infierno, no se detiene, no me abandona ni un segundo a medida que las fotos en mis manos tampoco dejan de pasar una tras otra, como dedo en la llaga. Siguen y siguen. Ellos dos. Thomas y Maise. Juntos. Besándose. Ella envuelta en sabanas. Ella...Dios, no. Suelto las fotografías, lanzándolas lejos

