Quedan dos días para que mi hermano regrese a casa después de sus dos semanas fuera de ella por su trabajo y hace más de una semana que no se absolutamente nada de Thomas Bray, y tampoco me he preocupado de contactarlo de algún modo. De cierta manera los días sin él han sido comunes y corrientes, por no decir aburridos. A ratos he tenido el extraño pensamiento de que lo estoy extrañando con ganas, pero realmente no sé si es debido a su ausencia que siento así de triste. Quizás es que extraño a mí hermano. Quizás es porque sé qué mi mejor amiga me oculta algo y no quiere decírmelo. Quizá es porque desde la fiesta me he sentido constantemente perseguida por los tormentosos recuerdos de mi pasado. Quizás es porque la fecha del aniversario de la muerte de mis padres se acerca. Quizá realme

