— ¡Hermano que alegría verte! Veo que viniste con una peculiar compañía...— Grita el hombre con toda la intensión para que el escritor despierte. Sam que se sentía muy incómodo, decide ayudar estremeciendo un poco a William para que abra sus ojos cuanto antes. Y luego unos segundos después, de una manera fastidiada William despierta, desviando su vista hacia su hermano. — Ah, eres tú Bruno. También me da alegría verte — Asiente con una fingida sonrisa. De este modo, se levanta del sofá y un nervioso Sam permanece sentado, observando como William le da un abrazo a su hermano. — ¿No me lo vas a presentar? —Pregunta Bruno observando a Sam con una sonrisa que el jovencito encontró extraña. Sam al sentir la mirada del hermano de William sobre él traga saliva, mientras el peline

