carajo...
Se despega de Lucas sorprendida, con los ojos fijos en él.
¿qué coño te pasa?
Gin quería gritarle, bofetearlo, decirle abusivo. Que le tomara la mano y coqueteara un poco no significaba que estaban saliendo.
—¡Lucas!—murmuró.
—Chii, lo sé, fue loco Gin, pero tú... tú me gustas demasiado, y siento que entre los dos hay conexión, hay magia.
Gin resopló.
—Lucas...
—No Gin, sé mi novia por favor—Lucas se arrodilló como si le estuviera haciendo una propuesta matrimonial—. Sé mi novia.
La chica se quedó mirándolo fijamente atónita por esta locura.
—Lucas, tengo un hijo, no le estoy buscando padre—resopló —. Por favor levántate.
—Quizás no puedo ser un padre para tu hijo, pero si un amigo, un compañero.
Ginebra se quedó sin palabras.
—Oh, todo esto es tan tierno—las palabras de Luz la sacaron de su ensimismamiento.
—Gin—Asley le pelaba los ojos a su amiga con tanta fuerza que Gin pensó que se le saldrían.
—¿Son novios?—preguntó Luz con una sonrisa.
—No—dijo Gin
—Si—respondió Lucas.
Luz lo miró a ambos curiosa.
—¿Si o no?
Hubo un momento de silencio cuando Cam abordó la puerta.
—¡Lo siento, pensé que no había estudiante!—dijo, dirigiéndose nuevamente a la puerta.
—No, ven, aquí Lucas nos está contando su noviazgo con Ginebra.
El profesor abrió ligeramente la boca posando su vista en la muchacha.
Ginebra deseó que la tierra se la tragara.
—¡Ah, si!—musitó arisco. Sin apartar sus ojos de Ginebra.
—Si, se ven tan tiernos—siguió hablando Luz.
Dios esto se está complicando... pensó Gin pasando su mano por el rostro.
—Si, felicidades—dijo Cam con un toque de amargura, echando chispa, furioso por esa relación. ¿Acaso iban enserio? o ¿solo era un juego para Ginebra?
Entonces bésame, bésame profesor
Esas palabras sucumbian su mente, que mentirosa era.
—¿Almorzaste?–le preguntó a Luz, con una sonrisa negó con la cabeza—. ¿Vamos?—miró a Asley y le dió una sonrisa afectuosa, luego, centró sus ojos nuevamente en Ginebra lanzándole una mirada mortífera.
—Si, vamos.
—¿Quieres almorzar Lucas?—la voz de Ginebra sorprendió a todos. El profesor endureció la mirada.
—Yo... Gin...—balbuceo Lucas asombrado.
—¿Vamos?
—Si claro.
—Viene As—Asley los miraba boquiabierta.
—Bueno...—apenas soltó.
—Bueno, feliz tarde a todos y nos vemos—se despidió Luz con una sonrisa, saliendo muy alegre con el profesor Cam.
—¿Vamos?—formuló Lucas entusiasmado.
La muchacha se pasó la mano por la cara.
Mierda, ¿en qué me acabo de meter?
Caminaron por el pasillo hasta finalmente llegar al comedor. Lucas habló todo el tiempo mientras que Asley y Ginebra se reían en vez de cuando y hacían un: Ju, ja, eh.
Las miradas entre estas dos amigas se encontraron, Ginebra sabia que tenía que darle explicaciones a Asley además de desenredar este enredo que ella misma había provocado con Lucas. Ni siquiera el profesor Cam se inmutó al verlos ¿o si?
Gin suspiró, levantándose del comedor, necesitaba aire. Salió un poco recibiendo el viento bastante refrescante que golpeaba su rostro avergonzado por haber creado una mentira, no podía verse en una relación con Lucas, ni siquiera le gustaba.
—Lucas, perdón, no fue mi intensión—suspiró—. Comencemos de nuevo, calma Gin, calma. Virgen del acueducto ayúdame—bufó —. Lucas... las cosas estuvieron raras, se malinterpretaron un poco, yo y tu no podemos ser nada porque no siento nada por ti—paró el discurso—. Mierda, heriria sus sentimientos y él que es bastante sentimental.
Suspiró.
—Gin, te llevaré a tu casa—era el momento perfecto para aclarar todo con él. Ella asintió.
—¿Y Asley?
—Tiene un par de cosas por hacer.
Es tu oportunidad Gin, aclara todo. Virgen del acueducto, haz que Lucas lo entienda.
—Bueno...
Ambos se sumergieron en el auto, era hora de acabar con esa falsa.
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Mientras tanto, Asley se encontraba en la oficina del profesor Cam imprimiendo unos trabajos. Pensando en cómo Ginebra y Lucas se volvieron tan cercanos, ¿cuándo? ¿en qué momento? algo estaba sucediendo. Conocia a Gin y sabia que ella era ese tipo de personas que no le gustaba Lucas, además, en varias ocasiones se lo había confirmado cuando decia:
Lucas sería el último chico con quien me metería.
¿Que cambió?
—Asley—le interrumpió los pensamientos Cam, que se encontraba un poco inquieto.
—¿Si profesor?
—¿Puedo hacerte una pregunta bastante personal?
Asley miró a los lados.
—Si.
Cam bufó.
—¿Desde cuando Lucas y Ginebra salen?
La pregunta tomó por sorpresa a Asley.
—Bueno profesor que yo sepa, desde hoy. No sé, hasta a mi me sorprendió tanta cercanía.
—Osea, ¿ellos antes no salían?
—Que yo sepa no—Asley se encogió de hombros.
—Bueno...
El profesor Cam estaba inquieto, ya ambos eran adultos y los adultos ya no salen tomado de las manos, ni se besan inocentemente, son conscientes que un encuentro podía involucrarlos sexualmente.
Borró ese pensamiento, Ginebra estaba actuando, estaba fingiendo con ese chico, podía apostar sus pelotas o hasta cortarlaselas, Ginebra hacía todo eso para darle celos. Si, Lucas era joven, guapo, inteligente, pero a la chica de las pantys medias le prendía él, y lo había confirmado en esa última conversación que habían tenido.
¿Que está pasando entre nosotros?
Se iba arriesgar, comprobaría su desinterés por Lucas por muy loco que fuera el plan.
☆☆☆
Asimismo, Gin quiso aclarar la situación cuando Lucas la dejó en casa de Asley.
—Lucas yo...
—Chiii, Gin yo, yo... soy un perdedor lo sé, quizás soy muy sensible, y a las chicas no le gustan los hombres así. Para mí tu eres importante, y te quiero, te quiero mucho, por favor, dame la oportunidad de conocernos, de hacer funcionar esto que surgió de la nada, y si no funciona, no pasa nada, seguiremos siendo amigo. Por favor Ginebra, no me rechaces.
La chica se le quedó mirando, suspirando, tratando de buscar las mejores palabras.
—Lucas... no quiero lastimarte.
—No me importa, solo dame la oportunidad de demostrarte que soy perfecto para ti. Dame la oportunidad de conocer a tu hijo, de salir, no sé.
—Lucas... ya tuve un matrimonio antes, yo...
—Lo sé, pero entre nosotros las cosas pudieran ser diferentes.
—¿Como?
—Iremos despacio, si tu quieres claro—Lucas puso todo su empeño para convence a que Gin se quedara con él —. Gin, en este momento lo único real e importante que tengo en mi vida eres tú. ¿Sabes?... mi madre y padre fallecieron en un accidente, quedé solo, en un orfanato. Nadie me quería, me llevaron a diez hogares distintos. Todos me devolvian cuando tenían sus propios hijos, ¡era doloroso ser tratado como un objeto! nadie me amó, nadie me dió la oportunidad, todo lo que tengo ha sido porque me he esforzado. Siempre he recibido rechazos, no tú, tú no me rechaces.
Ginebra lo miró con melancolía, sabia que Lucas era un chico que había sufrido, pero escuchar su historia por sus propios labios era otra cosa.
Suspiró, estaba loca, lo sabía, se arrepentiria más adelante por lo que haría, pero no podía herirlo o hacerlo sufrir, no en ese momento.
—Esta bien Lucas, si no funciona, terminaremos en los mejores términos ¿ de acuerdo?
Una sonrisa se formó en el rostro del muchacho.
—De acuerdo.
Ginebra se bajó del auto mientras que el chico agudizó sus labios a la espera de un beso, uno que nunca llegó. La chica cerró la puerta caminando a la casa.
—Nos vemos mañana.
—Nos vemos mañana—se despidió contento.
Ginebra cerró la puerta arrepentida de lo que había hecho, si tan solo hubiera sido sincera con Lucas sin darle más vuelta al asunto no fuera aceptado ser formalmente su novia.
¿Qué carajo le pasó? ¿Por que actuaba como una adolescente si ella ya era una mujer echa y derecha? una mujer que había tenido un matrimonio y un hijo. Por más que la historia de Lucas fuera dolorosa no tenía derecho a jugar con sus sentimientos, si no paraba esto ya, lo haría sufrir más adelante.
Suspiró, llamó a su madre, habló un buen rato con su hijo. Estaba desanimada, las cosas no le habían salido bien, ahora estaba enredada en sus propias mentiras, en su propio engaño. No dejaba de pensar en Lucas, se había metido en su mente como un chip, tal vez era la culpabilidad de saber que nada enserio iba con él, no era justo.
Al rato, Asley llegó. Ginebra estaba acostada mirando escandalosos, como le gustaba los malvados osos.
—¡Buenas!
—¡Buenas!
—¿Mirando caricatura? ¿no fue un buen día verdad?
Gin niega con la cabeza.
—¿Se trata de Lucas?
Asiente.
—¿Que esta pasando Gin, tú no eres así, no querías tener nada serio ni formal, nada. que sucede?
—Sucede que la he cagado Asley, he metido la pata en un charco de mierda y no encuentro como salir sin que huela demasiado.
Asley se sentó a su lado.
—Estoy segura que lo resolveras.
—Eso espero.
—Por cierto, la profesora Luz regó por todos lados que tú y Lucas son novios.
Vieja chismosa.
—¿Enserio? uy, pero que vieja.
—Hasta el profesor Cam me preguntó si era enserio—las alarmas se encendieron, Gin estuvo a punto de ahogarse con las palomitas de maíz que tenía a un lado de la cama.
—¿Que te dijo?
—Que si tu y Lucas estaban saliendo.
—¿Tu que le dijiste?
—Que al parecer si.
—Y, ¿cómo se veía?
—¿Como así?—frunció Asley el ceño.
—¿Enojado? ¿bravo? ¿inconforme?
—¿Por que estaría enojado o bravo?... bueno se veía incómodo.
—¿Incomodo?
¿Te dió celos profesor Cam? No pudiste aguantar que fuiste corriendo a preguntarle a Asley.
—Si—la chica se despojó de sus zapatos y se tiró a un lado para comer palomitas—. Veamos escandaloso juntas.
—¿No fue un buen día para ti?
—Renuncie al trabajo del Max, no sé, él es tan... tan...—buscó las mejores palabras.
—Taaan...
—No se, lanza chiste en doble sentido, busca la forma en ubicarse donde estoy para decir cosas raras, extrañas.
—¿Ejemplo?
—Bueno me preguntó cómo había sido mi primera vez.
Gin abrió los ojos, no se sorprendía de Max, él era muy atrevido.
—Imbecil. ¿Que le respondiste?
—Nada, nunca he tenido sexo, ya sabes.
—Lo sé, pero no te preocupes, pronto llegará el chico indicado, y el adecuado. Y ese momento será especial—aconsejó Ginebra.
—Lo sé, no me quejo, mi virginidad no me pesa. ¿Hablaste con tu bebé?—cambió el tema.
—Si, hace ratito.
—¿Como está?
—Contento, le gusta visitar a su tía.
—Ya veo. Su tía lo consiente y lo deja salir a jugar con otros niños.
—Si.
Hubo un silencio, luego, se quedaron dormidas con las palomitas regadas en toda la cama.
◇◇◇◇
La semana transcurrió, Ginebra no encontró la oportunidad de hablar con Lucas. Siempre cuando mencionaba el tema, el chico lo evadia, fingía que iba al baño, o simplemente cambiaba el tema, o llegaba alguien interrumpiendo la conversación. Lucas le daba regalos constantes a su novia: chocolate, cartas, notas, flores. Era agotador para Ginebra seguir con la farsa recibiendole detalles que ella de verdad no apreciaría.
Acontinuacion, el día de la nota final había llegado, un par de veces Ginebra se había encontrado al profesor Cam por los pasillos junto a Lucas, este se limitada a mirarla.
Cuando apenas llegaron al salón, su rostro estaba pegado a lista de las notas, todos los alumnos tomaron asiento a la espera de su discurso de despedida. Nunca les volvería a dar clase, ya ellos estaban culminando las materias que no tenían que ver con su especialidad.
En efecto, el discurso comenzó, las miradas de Cam iban dirigidas a todos menos a Ginebra. De último, se sentó en su escritorio y dictó las notas.
Asley pasó.
Lucas también.
Cuando mencionó el nombre de Ginebra, ahí hubo un problema.
—Ginebra, hay un pequeño problema con tu nota, lo discutiremos al final—siguió diciendo las notas en público si volver a mirarla.
La chica arrugó las cejas.
—¿Que pasa?—Preguntó Lucas.
—Que hay un problema con mi nota—contestó Gin de mala gana.
—Tranquila, es una confusión. Al final aclaras con él.
—Será...
Cuando hubo finalizado la clase, todos salieron.
—Ginebra, tú te quedas—dijo el profesor tajante. Lucas y Asley se quedaron atónito por la frialdad de su voz.
—Te eperamos en el comedor—dijo As.
Ginebra asintió.
Ya todos habían salido cuando el profesor Cam se levantó de su asiento, caminó a la puerta y le pasó el cerrojo.
—¿Pasa algo profesor?
Se quedó pensando, mirándola confundida, con el ceño fruncido, se veía tan tierna.
—¿Pasó algo con mi calificación?
Ella pensando en su calificación, y yo en todo lo que quiero hacerle.
Cam dudó, el debate en su mente se desató, la decisión que tomara en ese momento marcaría y cambiaría el rumbo de su vida, por lo tanto, tenía que estar seguro.
Que inicié el plan...
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Ya los veo escribiendo, lo sé... ya están a la espera del próximo capitulo. Jejeje los leo... ¿qué pasará entre Cam y Ginebra?
También les invito a leer mi nueva novela también con pinceladas eróticas y romance. Se llama: Fuimos Música. Los espero por allá. Vayan a darle amor. Y gracias por leer quedate a mi lado, sé que los dejó impactado el final, ya esta disponible el segundo libro con dos capitulos. Corran a leerlo.
Besos...