¿Es una amenaza? «Serás única y exclusivamente mía…» Laura tembló al escuchar las palabras de Andrés, ella no podía explicar si era miedo, enojo o quizá excitación por la manera que Andrés había pronunciado aquella afirmación. Laura no podía explicar la manera extraña que esas cinco palabras ahondaron en su corazón, hasta el punto de hacerle temblar las piernas. —¿Me has escuchado? —preguntó Andrés ajeno al cúmulo de emociones que había provocado en el cuerpo de Laura. —¿Esperas que te sea fiel? —preguntó automáticamente. En realidad, ella no estaba hablando con Andrés, había hecho la pregunta en voz alta. —Es lo más importante en este acuerdo, Laura, no voy a permitir que me conviertas en el hazmerreír del pueblo, así que piénsalo muy bien antes de acceder a este maldito matrimonio

