Capítulo treinta y uno.

1891 Palabras

No voy a dejarte Laura y Andrés estacionaron la camioneta en el garaje de la hacienda, habían retrasado el viaje tantas horas como quisieron, pero al final debían volver, como esposos y dueños de una de las haciendas más prósperas de la región tenían responsabilidades que no podían dejar de lado. Tenían ciento de trabajadores que dependían de ellos, quienes les confiaron la seguridad de sus ingresos en el hogar. —Cielos, quisiera volver a La escondida —dijo Laura renuente a bajar del auto. —Podemos volver, por ahora necesitamos asegurarnos de que todo marche bien por estos lares, ¿no quieres saber cómo va creciendo el hijo de Tormenta? —preguntó. Los ojos de Laura se iluminaron, por alguna razón amaba al potrillo. —¡Claro que sí! —Eso imaginé, ven, iremos a la cuadra antes de volve

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR