Stella apareció con el mejor vestido que tenía. Por muchos años había sentido curiosidad por conocer a la familia a la cuál su madre siempre estuvo obsesionada, o era lo que la gente decía. Amelie Davis parecía una señora amable y buena. Le apenaba pensar que su madre era la malvada de la historia. No tenía lógica, su madre pudo tener todo lo que hubiera querido al lado de su padre, era muy hermosa, lo sabía por las fotografías del internet. ¿Por qué arruinar tu vida para destruir la de otra mujer? Jamás lo entendería. El momento en el que cruzó el umbral de la puerta todos los presentes la miraron estupefactos, la mujer de vestido n***o y largo que resaltaba la palidez en su piel al igual que sus ojos verde intenso y su cabello rubio natural, era un manjar a la vista de todos, su hermosu

