Henry miró a Stella, quería pensar que era inocente, pero si no había sido ella quien puso el collar de su abuela en el abrigo, ¿entonces quién fue? En su casa había solo personas cercanas a la familia. Apretó la mandíbula, miró a su alrededor, nadie los estaba viendo. Metió de nuevo el collar en el bolsillo. —Vamos a fuera —espetó con sequedad. Apenas las puertas del elevador se abrieron Henry, salió disparado afuera del edificio, Stella caminaba a toda prisa detrás de él. Temía por mucho la reacción que pudiera tener, no sabía que estaba ocurriendo, tenía que convencer a Henry de que no lo había hecho, por qué no era una ladrona, pero la expresión en el rostro de él le causaba temor. —Por favor Henry, créeme, yo no tome ese collar… Henry se detuvo en seco frente a su auto, miró a St

