MAXIMILIAM DUPONT Megan se marcha y yo me quedo de pie esperando a que regrese sonriendo a decirme que todo lo que pasó minutos atrás fue solamente una broma de su parte, sin embargo aquello no ocurre. La fotografía de mi bebé descansa sobre la cama, mi mente me recuerda que soy un estúpido por haber dicho lo que dije pues se enfadó y por eso se fue, aunque también me recuerda que las cosas no son del todo como yo pienso. Soltando un suspiro termino tomando asiento en el borde de la cama. Tomo mi cabeza entre mis manos preguntándome qué demonios se supone que deba hacer ahora. —Acabo de ver a Megan salir con sus cosas—dice mi padre acercándose—¿Dónde va? —De regreso a Montana. Papá se detiene frente a mí. —¿Y qué haces aquí entonces? —No quiere que la acompañe. No me quiere

