MEGAN HOBBS El avión aterriza y la verdad es que no me siento para nada bien. Fingir durante todo el camino que no estoy rota por dentro es demasiado, mientras los demás ríen y se comportan como si sus vidas fueran perfectas, yo tengo un lío en la cabeza y en mi vida privada. Observo mi móvil, olvidé que lo había apagado solo para no recibir su llamado porque no sé qué tanta fuerza de voluntad tenga cuando de él se trata. Bajar mis muros frente a Max no fue nada lindo, ni siquiera fue algo que hice a consciencia. De un momento a otro me encontré dejando que lo supiera todo, dejé sus ventajas y desventajas en sus manos, todo lo necesario para que tomara una decisión y ciertamente, eso me está enloqueciendo. ¿Cómo puedo competir contra años de recuerdos y experiencias vividas? Me resu

