MEGAN HOBBS El padre de Max es demasiado dulce. Se pasa preguntándome si necesito algo o si quiero moverme sin embargo yo no dejo de mirar hacia las escaleras esperando ver al padre de mi hijo, bajar. Desde que subió, no se atrevió ni siquiera a dar señal de vida. —Estás preocupada por él—menciona su padre, captando mi atención. —Es normal, es un hombre por fuera pero por dentro... por dentro siempre será un niño que necesita mucho amor. —Lo sé, aunque yo no darle eso, le daré cariño siempre que lo necesite. —¿No están juntos? Digo, como pareja—pregunta con el ceño fruncido. —No, no somos pareja pero supongo que lo estamos intentando. Es complicado. —Sí, tener un hijo lo cambia todo ¿no es así? Todavía recuerdo cuando Max nació, pensé que luego de él vendrían más pero cuando l

