MEGAN HOBBS Max fue sincero, lo supe en cuanto lo miré a los ojos sin embargo aquella sinceridad no fue suficiente para mí. En ese momento no atiné a decirle nada, ya acordamos conocernos mejor e incluso intentar llevar lo que sea que nos pasa, un poco más adelante. Los sucesos de los días pasados, sumado a que llevo cinco días de puro reposo, no han hecho nada más que relajarme. Relajarme demasiado. Estoy acostumbrada a otro estilo de vida, a uno donde pocas veces tenía el tiempo suficiente como para sentarme a comer mi almuerzo en paz y con tranquilidad, a correr en tacones por los pasillos de los tribunales, tener reuniones desde las ocho de la mañana y ahora... ahora tengo suerte si me dejan levantar una taza de café por mi cuenta. Todos los que me rodean se han vuelto paranoico

