VIOLET Lo esperaba como en cada cita, sentada en la misma mesa con un nuevo libro en las manos. Lo vi entrar pero su mirada no era la misma de siempre, no era dulce, ni mucho menos cariñosa. — ¿¡Tú lo sabías!? —fruncí el ceño sin comprender. —¿De qué hablas William? —Sabías que Nariel era una mujer y no una cualquiera, sino tu hermana ni más ni menos, que estúpido me siento. —él bajó su mirada, no podía ver esos ojos castaños. —Will..., —No estoy molesto por el hecho de que fingiera ser hombre, o que entrara al club, me enfurece es que jugaron conmigo de esta forma, le brinde mi confianza a Nariel o como sea que se llame ahora, y no pudo revelarme esta información que desconocía ¿O es que nunca iban a decirme? —Violet no supo que responder en ese momento y William se veía dolido —C

