Cuando creían que el amor triunfaba a pesar de cualquier adversidad fue donde se equivocaron. Con el paso de los tiempos no quedaban dudas del amor que sentían ambos pero quizás, el amor tenía sus sabores amargos porque no todo en la vida es color de rosa. Sin embargo ellos fueron personas destinadas a estar unidas pero las circunstancias hicieron que se separaron y comenzaron a creer que el amor no era algo que les pertenecía, ya que, quisieron comprender que no estaban hechos para amar a otras personas. Logró romper ese mural de frialdad, escucho su corazón y apostó todo, lo que no tuvo en cuenta fue que le tocaría pasar por esa enfermedad que no era tan mala sólo debía cuidarrse más de lo normal y dejar el tabaco. Ella jamás se escondió cuando pudo descifrar que sintió algo por su jefe

