Sentir la plenitud por unos minutos puede ser verdaderamente agradable, tener la vaga idea que todo se acabara, que se lograra la libertad es un pensamiento que muchas veces puede mantenerte en la oscuridad con un sentimiento de gozo que se puede evaporar en cualquier momento.
Como ahora, como en el instante que descubrí que poco a poco me iba despertando de las ilusiones para llegar a la realidad, una donde me encuentro rodeada de voces, algunas no reconocidas, y otras que habitan mis pesadillas.
Intento mover mi cuerpo con toda la fuerza de voluntad que puedo tener, pero eso solo hace que un desgarrador dolor me recorra por todo el cuerpo, provocando que intente soltar algún sonido de desagrado, pero sin conseguirlo con éxito.
Mis ojos comienzan a darme picazón, mientras una fina luz comienza a dejarse notar, una que poco a poco va perdiendo su brillo.
Al abrir mis ojos por completo, tardo algunos segundos en poder ver la imagen que tengo frente a mi, pero desearía con todo mi ser, que hubiese tardado un poco mas de tiempo, así quizás podría fingir que no me encuentro en donde en realidad estoy.
- señorita, es verdaderamente agradable ver que al fin se ha despertado - escucho que dicen en algún lado de la habitación, pero no puedo enfocarme en quien pronuncia esas palabras, ya que un ser asqueroso se encuentra en todo el frente de mi campo de visión.
El Alpha de Luna Verde, el lider de la manada, dueño todos mis sufrimientos se encuentra justo frente a mi, con una sonrisa de oreja a oreja, una que en un impulso involuntario hace que todo mi cuerpo comience a temblar.
Se supone que debía morir, se supone que seria libre. ¿Por que Diosa Luna me castigas de esta manera si no he hecho nada?, ¿debo pagar por un delito que no he cometido?, ¿ es acaso esto justo?
La vida puede no ser justa, pero nunca pensé que fuera tan cruel.
- debe saber que todos estábamos muy preocupados por usted, en especial el Alpha.
Sus ojos, sus ojos tienen un nuevo timbre de color, sus ojos han cambiado, son aun mas aterradores, mas cuando no se fija en nadie mas que en mi.
- es bueno verte despierta mi futura Luna, no sabia que hacer para cambiar las cosas, pero estate tranquila, este incidente no volverá a suceder - comienza a dar varios pasos hacia mi, quedando mas cerca de lo necesario, posando su mano en mi mentón, para ubicar su dedo pulgar en un sitio que ocasiona una sacudida de dolor - voy a tomar medidas querida, no hay porque preocuparse.
Medidas.
Mazmorra.
Dolor.
Sin poder si quiera evitarlo, una lagrima consigue salir de mis ojos, llegando directamente a mi boca.
- el Alpha tiene toda la razón señorita, ya arrestaron a quien la empujo de esa manera, aun sigo pasmado porque violaran así la seguridad de esta mansión, siendo usted la unica victima, pero por suerte, un guardia que custodiaba en ese momento consiguió hacer que se redujera un poco menos el golpe.
¿Me empujaron?
Intento hablar, pero tan solo abro la boca, sin conseguir que salga algún sonido de mi parte.
- ni lo intentes querida, debido a los días que llevas inconsciente será difícil hablar por el momento.
Días.
Al escuchar sus palabras decido por primera vez desde que me desperté girar mi rostro en dirección a la otra persona que ha estado hablando, quien de inmediato reconozco como el doctor de la manada.
- eso es cierto señorita, el golpe fue bastante duro, le dejo muchos huesos rotos, por lo cual tuvimos que inyectarle varios medicamentos para que ayudaran a la sanación de una forma mas rápida, pero extrañamente, la caída le dejo algunos moretones, por lo cual tuvimos que inyectarle mas medicamentos... esos causaron que le tomara algunos días despertar.
Moretones, por supuesto, la caída me los causo.
- asumo doctor que mi futura luna se curara, y muy rápido debido a esos medicamentos - habla el Alpha de la manada, casi que al tiempo en pasa su mano por mis hombros, mostrando un gesto "cariñoso", uno que me congela en mi puesto.
- por supuesto Alpha, unas dos semanas, máximo tres, la señorita estará como nueva, y este incidente será olvidado.
Eso dice él, eso piensan todos cuando no saben nada, cuando prefieren no saber, cuando ignoran varias heridas que por lógica no son causantes de una caída.
- aunque me gustaria visitar a la señorita dentro de ocho días, así podre ver su mejoría, no quiero dar un dictamen erróneo, ya que esta muy lastimada - y es ahí, en ese momento, tras recibir una mirada del doctor, que decido mirar mi cuerpo, descubriendo como varias partes mi cuerpo se encuentran enyesadas, mientras otras las cubren unas vendas.
- ¿es eso necesario doctor?, considero que es demasiado, después de todo Clary ahora esta bien, y se recuperara muy pronto - responde mostrando disimuladamente como esa idea no le agrada mucho, después de todo, puedo imaginar que estará ansioso por marcar nuevamente mi cuerpo.
- es muy necesario Alpha, no quiero estar preocupado por saber si la señorita empeora o mejora su estado - su tono, utiliza uno que llama mucho mi atención, causando mientras intento ignorar con todas mis fuerzas el movimiento de los dedos del Alpha en mi piel, logre conectar mi mirada con la del doctor, descubriendo algo raro en ella, en la forma como no para de repasar mi cuerpo.
El silencio llena la habitación, uno donde desde mi posición puedo sentir la tensión que emana del cuerpo del Alpha, una que de inmediato hace que mis nervios aumenten, que mi respiración se vuelva acelerada, temiendo por lo que sucederá en cuanto este nuevamente sola con este monstruo.
- de acuerdo doctor, tiene toda la razón, no siendo mas, lo acompaño a la puerta.
- ¿tan pronto?, pensé que podría evaluar un poco mas a la señorita - paso saliva al sentir dos pares de ojos en mi, en los cuales dos me llevan al temblor nuevamente.
- no es necesario, además, quiero estar a solas con mi prometida, usted sabe que la he pasado muy mal por este accidente.
- claro, lo imagino, en cuanto a usted señorita... - alzo mi rostro de inmediato, causando que la incertidumbre se presente en mi ser al ver la sonrisa que el doctor me muestra - si me necesita, puede llamarme, estaré a su entera disposición... - se detiene en cuanto sus ojos miran detrás mío, para después de unos segundos continuar - después de todo usted será nuestra futura luna.
La falta de palabras por mi parte hace que me sienta un poco desesperada, mas cuando me doy cuenta que estoy nuevamente encerrada, que me encuentro con el causante de cualquier pesadilla.
El sonido fuerte de la puerta cerrándose hace que de un pequeño brinco en mi puesto, comenzando a sentir como el ambiente a mi alrededor se vuelve sofocante.
- pero bueno, es algo gratificante estar solos nuevamente, ¿no lo crees querida? - sonríe, demostrando como estaba tan ansioso por volverme a causar dolor.
El Alpha comienza a caminar por la habitación, llegando a pasearse justo en el sitio donde fue mi salvavidas, uno donde me doy cuenta de como dos barrotes han sido puestos en el sitio.
- debo admitir que enserio pensé que te comportarías, pero quien lo diría, a veces sueles sorprender bastante.
Mis ojos rectifican todo en la habitación, dándome cuenta que no hay nada en la habitación mas que la cama, todo ha sido quitado, cualquier cosa que me pudiera servir.
- tus padres estuvieron muy preocupados cuando recibieron la noticia, muchos empezaron a especular, así que tienes suerte de que consiguiera una coartada perfecta para tus actos.
¿Mis padres preocupados?, de seguro porque el dinero que recibieron lo tendrían que devolver.
- igual, no hay porque preocuparnos por esa situacion, ahora lo importante es que entiendas que todo acto tiene una consecuencia - tras esas palabras siento un jalón en mi pelo, uno que me hace alzar mi cuerpo de una forma duele en cada uno de mis músculos, pero que es la exacta para que mi rostro tenga toda la atención del suyo - es bueno saber que tu rostro sigue siendo perfecto, si fuera lo contrario me enfurecería bastante - sonríe.
Pronto su otra mano esta en mi rostro, comenzado a pasar sus yemas por mi cara, desde mi frente, a mis mejillas, hasta llegar a mis labios, todo mientras intento contener las lagrimas que quieren abandonar mis ojos.
No quiero que me toque.
No me gusta que me toque.
Detesto que me toque.
- ahora dejaremos algo claro futura esposa, por cada error que cometas en este tiempo en que no puedo tocarte por tu recuperación, una persona lo pagara con su vida - su dedo pulgar comienza a subir y bajar mi labio inferior - tu decides de cuantos desastres quieres ser culpables, ya van tres, no me tientes a llegar cincuenta, porque soy muy capaz de hacerlos pasar por accidentes.
Su mano suelta mi cabello, provocando que a falta de fuerza de mi parte caiga fuerte contra la almohada.
- no siendo mas querida, nos veremos mas tarde, tus padres han venido a verte - comienzo a negar, no queriendo siquiera tenerlos cerca - me vale lo que quieras, los veras...
Comienza a caminar directo a la puerta, deteniéndose a un paso de abrirla - por cierto, nuestra fiesta de compromiso será en dos semanas, así que recupérate pronto, no queremos que les des pena a los demás lideres, ¿o si?
Rosa.
Desde mi puesto veo como los padres de la señorita Clary van entrando a la casa como si esta fuera de ellos, evaluando todo a su alrededor, mientras yo evaluó como cada día portan cosas mas costosas que nunca, todo mientras su hija se encuentra encerrada en este sitio.
Quisiera juzgarlos como es debido, pero no puedo ante la culpa que llega a mi por ser como ellos, por no hacer nada para que todo esto se detenga, tanto así que vi como la señorita se aventaba desde la ventana sin ver ninguna mejor opción.
No he sido de gran utilidad para ella, después de todo ya estoy vieja, y no es mucho lo que puedo colaborar, pero me prometí cambiar eso en el momento que escuche sus lamentos, y lo rectifique cuando la vi postrada en esa cama, estando mas muerta que viva.
A ella no le puede pasar lo mismo, no lo permitiré.
A lo lejos consigo observar como el doctor vienen caminando, mirando hacia los lados, asegurándose que no tengan miradas a simple vista. En esta mansión siempre se esta observado.
- Doctor, ¿todo esta en orden? - cuestiono en cuanto veo el gesto en su rostro, uno que me trae esperanza.
- señora Rosa, quisiera decir que si, ya la señorita se ha despertado - sonrió ante esa noticia.
Por fin mi niña abrió los ojos.
- ¿y que vio en ella?
- eso es lo que me preocupa, me hace pensar que prefería estar muerta que haber despertado, mas cuando lo primero que vio fue al Alpha - el doctor toma un respiro - sus actitudes me hacen pensar muchas cosas, unas que los demasiadas lesiones que tiene lo confirma, y aquellas que su petición señora Rosa, me hace aceptar lo que se propone.
- ¿en verdad?, ¿ayudara? - asiente.
- si, no lo hice una vez, por temor, por incertidumbre, por muchas cosas, pero no permitiré que eso vuelva a pasar.
- ¿Qué hara? - el doctor da una paso hacia mi para estar tan cerca que se reduzca la posibilidad de que alguien mas lo pueda oír.
- mandare una carta al único que puede detener todo, que tiene el suficiente poder.
- no llegara - afirmo conociendo los mecanismos que utiliza el Alpha para que nadie de las otras manadas se pueda enterar de lo que ocurre aquí.
- lo hara, por que tengo quien me pueda ayudar, yo sabre como y cuando mandarlo, este segura de ello, mientras tanto este al lado de la señorita, se que estará aterrada por volver a este infierno, pero puedo casi que asegurar que el Alpha no le causara dolores, al menos físicos, ya que le deje en claro que volveré en una semana, y no le conviene que otro moretón o lesión aparezca en el cuerpo de la señorita.
- de acuerdo, tratare de estar todo el tiempo que pueda a su lado, solo espero que usted pueda hacer algo para acabar con todo esto.
- yo también lo espero, no quiero cargar mas con culpa, prefiero la muerte antes que mas remordimientos en mi mente.