Alice... COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS DE SOLEDAD. Siempre me han gustado los hombres que poseen ese estilo sexy y delatador de sus inagotables pasiones. No hablo de aquellos que se desviven por demostrar tras cada árbol que son unos vulgares mujeriegos. No. Me refiero a aquellos verdaderos hombres que saben perfectamente como seducir a una mujer desde que arrojan la primer mirada tentadora hacia los ojos mismos de su víctima. Es fascinante sentirse penetrada primero por unos bellos ojos retadores, antes de ser acribillada por el tórrido amigo de la entrepierna. Y, desde mi mucha o poca experiencia, considero que, la primera penetración exitosa, garantiza que la segunda, tercera, cuarta, quinta, valdrá realmente la pena. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de toparme con alguno de es

