V Batería y aceite

2108 Palabras
4:30pm ¿Saben cuántas veces soñé con tener a Girardi en mi dipartimento (departamento)? Muchas, ¡muchísimas! No había momento en que no me imaginara compartiendo una tardi (tarde) con él, mirando películas, saliendo a caminar por Piazza Navona o incluso abrazándolo mientras todas las donne (mujeres) de Roma suspiraban por su hermosura. Y ¿Ahora? Ahora sono con lui (me encuentro con él), si… Con la diferencia de que solo está aquí para reparar mi auto y mangiare (comer) unos cuantos cantuccinis. Estoy convencida de que mi jefe le ha insistido para que viniera a aiutarmi (ayudarme), de otro modo, jamás pisaría por estos rumbos. —¿Che macchina hai? (¿Qué auto es el que tienes?) —pregunta mirando la pintura en la pared. —Un Volkswagen Beetle Cabrio—respondo poniendo café en la tetera. —Un convertible, mi piace (me agrada). ¿Qué modelo es? —2016—digo yendo hasta el comedor—. Lo compré seminuevo en Auto albrici. Nunca me dio problema, pero supongo que tanto tempo detenido terminó por averiarlo. —Apuesto a que es la batteria (batería)—camina hasta mí y me quita la charola de las manos—. Ti aiuto (Te ayudo). ¿Vas a traer algo más? —Solo la tetera con el café—respondo evadiendo su sguardo (mirada)—. Ah, y zucchero (azúcar). ¿Toma el café con azúcar? ¿O prefiere ponerle crema? —Me gusta con ambas, pero ya voy io (yo)—jala la silla y me sonríe—. Siediti (Siéntate) y deja que te sirva. —Va bene (Está bien)—respondo no muy segura. Sus manos rozan le mie spalle (mis hombros) haciendo que me ponga demasiado nerviosa—. Si necesita algo de la cocina, no dude en tomarlo. —Ya vuelvo—dice dejando una riquísima estela de fragancia virile (varonil) en el ambiente. Me juego la cabeza a que es el One million de Paco Rabanne… ¿O será Eros de Versace? No no, este huele como a menta, rose (rosas) y ciertos tonos amaderados speziati (especiados). Si, tiene que ser el One million. No sé las demás donne (mujeres), pero las italianas adoramos a los uomini (hombres) con un buen perfume impregnado en la piel. Somos esigenti (exigentes) en cuanto a la moda, los buenos modales y sobretodo, en el amore. Una relación tiene que ser speciale, duradera, responsable y que sempre (siempre) derroche miel sobre hojuelas. —Mi piace il tuo dipartimento, ragazza (Me gusta tu departamento)—dice a mis espaldas. Me sirve café en la taza de porcelana y da un pequeño suspiro. —Grazie, signore—respondo sonrojándome—. Es mi pequeño lugar para riposare (descansar). No creo que deba ser como su casa, pero son los lujos que me puedo permettere (permitir). —¿Y cómo crees que sea mia casa (mi casa)? —pregunta sentándose a mi lado. —È un imprenditore (Es empresario), por lo tanto, debe tener una mansión—sonrío tomando la azucarera. —No es para tanto. Tengo un penthouse frente a la fontana della barcaccia, pero no paso mucho tiempo ahí. Es decir, solo la utilizo para dormire. «Y para llevar a sus aventuras también» penso (pienso) moviendo el café con la cucchiaio (cuchara). A mi no me engaña, este divino hombre de ojos hipnotizantes tiene una vita llena de lujos, modelos despampanantes y troppo divertimento (mucha diversión). Es un empresario famoso y respetado en el ámbito sociale, pero no ofrece otra cosa más que eso. ¿Quieres estabilidad? Será mejor que busques en otro lado, lui non lo offre (él no la ofrece). —Me imagino—digo dándole un cornetti (croissant)—. Aún así debe ser muy lujosa. Mi departamento solo cuenta con due (dos) recámaras grandes, un baño completo, medio baño, sala comedor, cocina y tre bei balconi (tres bonitos balcones). Ah, y mi propio garage. —A mi me parece muy elegante—responde señalando la cocina—. Ese espacio lo tienes bien organizzato e illuminato (organizado e iluminado). Tienes un estilo muy minimalista. —¿Minimalista? —sonrío—Grazie. Me encantan los espacios sin muebles a la vista. Creo que eso le da vida a un luogo (lugar). —Exacto—me mira batiendo sus ciglia (pestañas) más lento que de costumbre—. Gracias por dejarme entrar a tu mundo. La casa es sagrada y, sin embargo, mi lasci passare (me dejaste pasar). «¿Ho avuto scelta? (¿Tenía opción?) Me hubiera visto grosera de no haberlo hecho» pienso. —No hay de qué. ¿Le parece si nos apresuramos para que pueda checar mi macchina (auto)? —Ragazza, acabo de agradecerte por dejarme entrar in casa tua (a tu casa) ¿y ahora cortas mi ispirazione (inspiración) tratando de echarme? —No, no—digo mordiéndome el labio—. Solo lo decía porque usted è un uomo molto impegnato (es un hombre muy ocupado) y seguro debe tener cosas más importantes que hacer. —Agradezco tu preocupación, pero mi agenda la manejo io (yo)—responde probando su café—. Muestráme tu auto, anda—se levanta con la taza en la mano y guarda un par de cantuccinis en la servilleta—. ¿Posso prendere il caffè? (¿Puedo llevarme el café?) —Si, si. Disculpe, signore Girardi—expreso apenada por mi actitud—. No quise apurarlo. Solo le hice ese commento (comentario) porque conozco la vita agitada que lleva y… —Clara, deja de pedir disculpas y muéstrame tu coche—sonríe divertido—. Entre más nos apuremos, más rápido saldré dal tuo mondo (de tu mundo). ¿Perché (Por qué) de repente ese comentario me supo tan amargo? 6:15pm He sobrevivido un'ora (una hora) con Fabio y créanme, sabe cómo actuar frente a una donna (mujer). Es un experto con las parole (palabras); no hay tema que no te converse o sepa. También es bastante seductor, aunque esta vez supo comportarse y dedicarse a lavorare (trabajar) en mi auto… Cosa que mi sorprende. Ahora entiendo cómo es que incluso las modelos más reconocidas de Italia lo siguen y salen con lui senza pensare (él sin pensarlo). —Está casi listo—responde mirando el filtro de olio (aceite). Desenrosca la tapa y coloca el embudo—. Con este aceite, tu macchina quedará como nueva. —Non avevo idea (No tenía idea) de que ya necesitaba el cambio—digo cruzándome de piernas en el banquito—. ¿Podría luego decirme cuánto le debo por el Castrol GTX? —No quiero ofenderte, ragazza, pero creo que non te lo puoi permettere (no podrías pagarlo)—responde sin quitar la vista del motor—. ¿Qué te parece si mejor me das un bacio (beso) a cambio? —¿Spiacente? (¿Disculpe?) —digo confundida—¿Qué le hace pensar que non posso (no puedo) pagárselo? Puedo permitirme ciertos lujos y estoy segura de que este es uno de ellos. —Y yo sigo pensando en que un bacio non è negato a nessuno (un beso no se le niega a nadie). —No juegue con esas cosas—respondo con el cuore (corazón) latiendo a mil por hora—. Enserio estoy agradecida por haberle cambiado la batteria (batería) y ahora el olio (aceite) a mi Beetle, pero insisto, ¿cuánto le debo? —Si no quieres darme un beso, entonces non mi devi niente (no me debes nada)—voltea clavando sus ojos en los míos—. Solo procura cuidar el motor y per favore, llámame cuando necesites algo. —Está bien—respondo dándome por vencida—. Lo haré, signore Girardi. Vacia la bottiglia (botella) de aceite y coloca la tapa de vuelta. Limpia sus mani (manos) en la toalla que le dí y se acerca poco a poco hacia mí. ¿Perché (Por qué) me pone tan nerviosa tenerlo cerca? «¿Será porque es el amore della tua vita (amor de tu vida), Clara Venturelli?» susurra esa pequeña voz en mi cabeza. —¿Posso chiederti una cosa? (¿Puedo pedirte algo?) —pregunta poniéndose de cuclillas—¿Podrías dejar de llamarme signore? Somos casi de la misma edad, ragazza. No me trates como si fuera un vecchio uomo (anciano). —Mi dispiace (Lamento) que lo haya tomado de ese modo—respondo pasando saliva—. Es una manera muy formal de dirigirme a usted. —Usted… Usted—repite levantándose—. No estamos en el lavoro (trabajo), Clara. Dimmi solo Fabio (Solo dime Fabio). —Trataré, pero es una línea muy fina que non dovrebbe attraversare (no debería cruzar). —¿Por qué no? —pregunta observándome con atención—. Clara, ¿perchè no? (¿por qué no?) —Yo… Dejemos mejor las cosas como están, ¿sí? Non voglio avere problemi (No quiero tener problemas) por abrir mi boca. Adoro mi empleo. —No iré a acusarte si es lo que estás insinuando—ríe cerrando el capó del coche—. Enserio eres una donna (mujer) bastante interessante. Esto es simple, non sono una donna interessante (no soy una mujer interesante) …Soy humana. Una que le refuta y no le sigue la corriente per accontentarlo (para complacerlo); la que siempre lo amará en segreto (secreto), pero lo pondrá en su lugar cuando la ocasión lo amerite. Ufff… Vorrei poterle dire (Ojalá pudiera decirle) todas estas cosas en la cara. Sin embargo, lo mejor es que sigamos tratándonos como lo que somos… El empresario exitoso y la asistente de il suo cugino (su primo). Miro como verifica los datos en el tablero y avvia il motore (enciende el motor).  Golpea el volante contento con su gran hazaña y lo acelera poco a poco. Sonrío al escuchar el bel suono (bonito sonido) de mi Beetle. ¿Quién lo hubiera dicho? L'amore della mia vita (El amor de mi vida) ayudándome a resolver mis problemas. Ay, si tan solo fuese real… —Così (Entonces)… ¿Ya quedó? —pregunto levantándome. —Así es—alza la voz—. Este precioso Volkswagen sei pronto (está listo) para que lo manejes por tutta (toda) Roma—sonríe. Apaga el motor y sale del auto—. Mi trabajo aquí ha concluido, bella ragazza. —Gracias de tutto cuore (todo corazón) por haberse tomado el tiempo para venir hasta acá—digo acercándome a él—. Me aseguraré de llamarlo si algo sucede, pero no creo, ha fatto un ottimo lavoro (ha hecho un estupendo trabajo). —Llámame cuando desees—murmura—. Sono sempre disponibile per te (Estoy siempre disponible para ti). —Grazie, lo tomaré como un halago. —Lo fue—responde retrocediendo. Toma su chaqueta de mezclilla, las chiavi (llaves) de la pequeña mesa y mordisquea su labio mientras me mira en silencio (silencio). No entiendo por qué a veces hace estos gestos, pero lo admito, me gusta cuando pone sus ojos sobre mí per pochi secondi (por unos segundos). Provoca sensanciones que solo el amore podría. —Me ne sto andando (Me voy)—dice caminando hasta la puerta de entrada. —Lo acompaño. Abre dejándome pasar primero y salimos a la vereda del condominio (edificio). Miro los colores en el cielo y el bonito atardecer que se ha puesto sobre noi (nosotros). —Grazie ancora (Gracias una vez más), signore Girardi—pongo mis manos en los bolsillos del pantalón y sonrío—. Maneje con cuidado. Baja su casco, niega con la cabeza y me arrastra hacia él para abbraciarmi (abrazarme). Su actitud me toma por sorpresa… muchísima sorpresa. Me está… ¿Mi sta abbracciando? (¿Me está abrazando?) Cierro los ojos disfrutando los pocos secondi (segundos) que dura y me compongo apenas lo siento alejarse de mi. —Cuidese, signorina Venturelli—susurra acariciando mi capelli (cabello)—. La volveré a ver uno de estos días dall'ufficio (por la oficina). —Nos veremos en otro momento—asiento conteniendo mis sentimientos—. Buon pomeriggio (Que tenga buena tarde). Me guiña el ojo y sube a su Ducati roja. Me sonríe por ultima volta (última vez) y se coloca el casco. «¿Por qué eres tan complicado, Fabio? ¿Perché non puoi essere per me? (¿Por qué no puedes ser para mí?)» pienso mientras lo veo arrancar y salir por la calle hacia Via Salaria.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR