(POV Georgiana) Las estrellas brillan en la oscura noche, no hay nubes que cubren la belleza de la Luna a nuestros ojos. La vista que tenemos en lo alto de este lugar, es maravillosa. Tan mágica e inigualable. —¿Por qué querías que vinieramos aquí? —le pregunté, mientras él descansaba la cabeza en mi regazo. Cual niño feliz junto a su madre, Loid sonrió en tranquilidad. —Porque es un lugar tranquilo. Me llena de paz y ayuda a que todos los pensamientos de mi cabeza se desvanezcan. Sin duda podría morir ahora. —¿Por qué dices eso? —sentí miedo. Él abrió los ojos, estirando su mano para acariciar mi mejilla. —Solo es un decir. La paz me rodea cuando estoy contigo. —Loid… ¿Estás enfermo? —¿Qué? No, por supuesto que no. Guardé silencio, y pensé en la costumbre que él tenía por fuma

