Estaba nerviosa, esa zona no era algo que se pudiera lesionar tan fácilmente. ¿Cómo se suponía que le iba a explicar a Gabriele el hecho de que me había lastimado por meterme con un tipo que, aparte de que no tenía experiencia, se encontraba drogado mientras estaba conmigo? —No, y no me interesa siendo sincero —él respondió luego de un momento que sentí como si fuera una eternidad —. Al final de cuentas, lo importante es que te mejores. —Te juro que a este paso me vas a volver loca, Gabriele Winchester. No dije nada más, pero el hecho de que mis labios permanecieran en silencio, no significaba que mi cabeza también lo estuviera. No entendía a este hombre en absoluto, ¿Cómo es que me trataba tan mal y luego tan bien? Sinceramente, eran preguntas que me hacía desde que comenzó a tener es

