Entro al bar y Aiden ya bebía whisky, aunque es temprano, me pido uno. Me ubico a su lado en la barra y él, aunque sabe que aquí estoy no se gira a mirarme. Más que su protección como padre, su posesividad hacia ella o que intuya lo que ha pasado, es una forma de dejarme hablar todo lo que pretendo contarle. ―No voy a explicarte lo que ha pasado porque tú lo sabes perfectamente. Pensé que solo podía mostrarle lo que ella aún no conocía y seguir en la misma posición en la que empezamos. Primera vez en la vida que me equivoco en mis pensamientos. Aunque te aseguré cuidarla, las intensiones desde el principio solo fueron con respecto al sexo o encuentros. No sé en qué minuto exactamente, en qué instante que coincidimos, todo cambió. Aunque me gustó desde la primera vez que la vi, no le haría

