LANE —Creí que solo seríamos nosotros —murmuré en el oído de Kaiden cuando vi a Kieran subiendose a la camioneta, lo suficientemente lejos como para no escucharme. Claro que solo era otra forma de decir: Creí que el imbécil de tu hermano no vendría. Kaiden se encogió de hombros con una sonrisa inocente. Joder, inclúso si él lo había invitado, no iba a poder enfadarme con él si me miraba de aquella forma. —Mi hermano es algo bipolar —. Me tendió su mano, ayudandome a subir al vehículo y cuando él se acomodó a mi lado, el conductor emprendió el viaje hacia no sé dónde y, durante todo el camino, me resigné a que tendría que soportar el aura oscura, pesada e intimidante de Kieran con nosotros durante toda la noche. Yupi. Luego de un rato, la camioneta se detuvo frente a un restaurante co

