LANE El sábado finalmente llegó y yo sentía que había sobrevivido a un día en una zona de guerra, sin un solo rasguño. Todo gracias a que no había cruzado palabra con Kieran durante el último día y medio, en que estuvimos solos en el departamento. Por suerte, Kaiden me había llamado algúnas veces y no me sentía taaan sola, nos quedabamos un rato hablando hasta del más aburrido detalle de su viaje a Nueva York. Para mí mala suerte, el no haberme encontrado con Kieran, también tenía un lado malo porque no había tenido oportunidad de acercarme a él como pretendía para continuar con mi plan. A veces ni siquiera lo veía, pero sabía que estaba en su oficina, aunque no me atrevía a interrumpir. Después de aquella cena, me daba pánico tener que acercarme a él. Hablar con Kieran enfadado, era c

