El León De Kingsley El rugido del león resonó en el vestíbulo del hospital, un sonido profundo y primigenio que detuvo a todos en seco. Las puertas automáticas apenas habían terminado de abrirse cuando la majestuosa criatura ingresó con pasos firmes, su melena ondeando con cada movimiento. La gente retrocedió, algunos gritaron, y otros simplemente se quedaron inmóviles, incapaces de apartar la mirada de aquella presencia imponente. Segundos después, el chofer irrumpió detrás del león, gritando con desesperación: - ¡Necesitamos un médico, rápido!- Un médico y dos enfermeros corrieron hacia él. - ¿Dónde están los heridos?- preguntaron con urgencia. - En el auto, afuera,- explicó el chofer, frotándose las manos nerviosamente. - Una mujer y un hombre... no sé si lo lograron. El caos di

