La Preocupación De Los Vasallos Henry Banks llegó apresurado al hospital, su porte profesional y su mirada calmada contrastando con la agitación del lugar. Al entrar, vio el caos que se desataba en el vestíbulo, los murmullos de la gente y las cámaras de los teléfonos móviles apuntando hacia un lugar específico. Sin embargo, su atención se centró inmediatamente en el mostrador de recepción. Se acercó con determinación, ignorando las miradas curiosas de los que se encontraban cerca. - Buenos días, soy Henry Banks, - dijo con voz clara, mostrando su identificación mientras sus ojos recorrían el caos del lugar. - Vengo por un paciente que ingresó recientemente. Laura Blackwood y Nicholas Kentwood. La recepcionista lo miró por un momento, sorprendida al ver un rostro tan familiar - En ur

