Es Hora De Tomar Tu Lugar El aire estaba cargado de una sensación palpable, como si la mansión misma estuviera esperando algo, algo grande. En el instante en que Nicholas tomó el medallón y cerró el relicario con determinación, un cambio se sintió a través de las paredes de Kingsley Hall. Los candelabros en el salón principal parecían titilar con mayor intensidad y el viento, que antes era cálido y quieto, comenzó a moverse, como si una brisa sobrenatural se hubiera levantado. Afuera, los jardines de Kingsley, que durante tanto tiempo habían permanecido callados, se sacudieron en una vibración casi imperceptible, como si la tierra misma reconociera la presencia del legítimo señor. El aire en el exterior se volvió más fresco, como si la mansión respirara, exhalando un aliento que había

