El salón estaba lleno de luces, cámaras y rostros atentos. An lucía impresionante en un vestido de seda plateado que realzaba su elegancia y profesionalismo. Su cabello estaba recogido en un moño que dejaba al d*********o su delicado rostro. Caminaba por el escenario con gracia y seguridad mientras presentaba la nueva línea de productos cosméticos de su empresa. Cada palabra que pronunciaba transmitía pasión por su trabajo y su esfuerzo. Las pantallas gigantes mostraban imágenes de los productos y videos promocionales en los que An era la protagonista. La m******d estaba cautivada, y los aplausos no tardaron en llenar la sala. Zeyan observaba desde un lugar privilegiado, sus ojos fijos en la mujer que estaba triunfando en su mundo. Había orgullo en su mirada, pero también una punzada de

