El sol brillaba a través de las ventanas de la villa, pero el día no parecía ser tan brillante para An. Tianyu, su pequeño bebé, había estado inquieto durante toda la mañana, y algo en su llanto constante le decía a An que algo no estaba bien. Decidió llevarlo al pediatra, pero tras un diagnóstico rápido, el doctor le informó que su bebé tenía una fiebre alta y podría estar incubando una infección viral. La noticia la dejó con el corazón en la mano. Con el bebé en brazos y su mente llena de preocupaciones, An decidió que lo mejor sería acudir a Zeyan para que él también se ocupara del bienestar de su hijo. No quería causarle molestias, pero sabía que el bebé necesitaba atención inmediata, y Zeyan, como padre, tenía la obligación de estar al tanto. La visita a la empresa An llegó a la im

