Capitulo 28: Entre amor y pesadillas. La luna llena iba poco a poco ocultándose tras las nubes grises. De pie al filo del balcón, Margaret reposaba los brazos en el barandal. De sonido de fondo, oía las olas y la lluvia de la ducha. Habían pedido de comer pizza italiana, y entre la espera, Tom había dicho que se bañaría. Estaban en su habitación, y la vista era más amplia desde su balcón, porque no había palmeras que interfieran con la arena y el inicio del mar. Margaret suspiró con paz. Súbitamente arrastró sus dedos a sus labios. Una sonrisa tímida envolvió su cuerpo en un tierno calor, nacido del recuerdo de ese beso. La puerta del baño se abrió, y unas pisadas húmedas hicieron a la mujer darse la vuelta. Tom, vestido con unos pantalones cortos y una camiseta azul, iba al balcón

