Capitulo 29: Calmar mi corazón. El arma cayó al suelo. —Usted está bajo arresto por la Ley Penal militar, por insubordinación. —El rostro del superior que se lo dijo, fue una imagen borrosa. Tom fue obligado a regresar a los Estados Unidos, y allí, despojado de su cargo. Nunca jamás podría regresar al ejército, y eso quedaría marcado en su historial. Al salir del campamento, muchos lo llamaron traidor. El debió haber vigilado, tanto como debió no disparar. Desolado, y harto de sí mismo, Tom regresó al barrio donde vivió los años antes de ingresar al ejército. Culpable de sus hechos, se abandonó. Pasó las noches llorando en su diminuta habitación, apagando su rabia con alcohol, y despertando como si nada sobre la alfombra, para irse a trabajar a una pequeña ferretería, co

