Lía no había logrado dormir, daba vueltas en la cama. No quería que llegara el día siguiente, y mucho menos el almuerzo. Ay, ¿en qué se estaba metiendo? Ya le tenía dos grandes secretos a su novio. Y ahora no sabía cómo detenerse. Oliver claramente no había ido a trabajar aquel día, pues estaba recuperándose de su intoxicación. Así que ella le tuvo que mentir para poder salir del apartamento, le dijo que tenía que hacer un trabajo de la universidad en casa de una compañera. Al joven esto le sonó extraño, pues tenía claro que Lía en el mes que llevaba estudiando la maestría no había logrado conseguir ni un solo amigo en la universidad. Sin embargo, al notar la incomodidad de su novia, decidió dejar de insistir para que le contase la verdad. El senador Foster la citó en un club, qu

