Quería dejarlo todo. Simplemente escapar lejos y tirarse en una cama, no despertarse nunca. A su mente llegó el recuero de su protagonista Anahi saltando del puente al vacío. Le pareció tentador. Ella también quería saltar y dejar de existir. Lía sacudió la cabeza. Estaba desesperada. Nada más acababa de tener un ataque de pánico. Debía calmarse… Hizo ejercicios de respiración y tomó nuevamente el pocillo, bebiendo un largo sorbo de su té caliente. Recordó a Oliver, los secretos que le ocultaba, su relación perfecta ante los reflectores. El dolor de cabeza aumentó. Qué estrés… ¿Amaba a Oliver? Si era así, ¿por qué le estaba cansando ser su novia? Observó la oficina, con los libros desparramados por todas partes y también los bocetos a carboncillo. Se levantó y empezó a arreg

