Lía estaba arrepentida, llevaba apenas media hora en el gimnasio y ya se quería marchar. Aceptó el ir por ese día porque Oliver le regaló un conjunto deportivo rosado que ella había visto por internet y le gustó mucho por la faldita. Claramente para poder usarlo debía ejercitarse. Le gustaba más la sensación de arreglarse por la mañana y salir con su novio del apartamento. Era muy tipo pareja moderna con estilo. Pasaron a recoger a Maura, ya que había empezado a entrenar con Oliver (le gustaba porque era como tener un entrenador personal). A Lía le encantó eso de arreglarse y pasar por su mejor amiga, supuso que de esa forma podría verla a diario. Pero… cuando llegaron al inmenso gimnasio y empezaron a calentar, Lía volvió a la realidad. Su cuerpo traqueaba, informándole que estaba o

