La puerta se abrió y un tipo bastante alto entro dando pasos lentos y muy pesados, venia seguido de cuatro mastodontes bastante corpulentos… un desagradable olor a perro mojado impregno el lugar y el tipo se sentó frente a mí, se miraba elegante y muy misterioso. —Me han dicho que estas interesado en comprar mi hotel… ¿Es eso verdad? —¿Tu Hotel? Le conteste con aires de superioridad, pero luego escuche su voz… —¿TOM??... yo me puse de pie de inmediato y absolutamente todo desapareció a nuestro alrededor… la mire detenidamente, observando cada detalle de su perfección, su piel blanca tan tersa, su hermoso rostro con esos labios tan enrojecidos que me moría por besar. —Si Isabel, estoy aquí. Camine para tomarla de las manos mientras ella me miraba completamente sorprendida. —¿SE PUEDE S

