Samantha se encontraba ya en el hospital, iba a ir por Martha, ese día le darían el alta. Ella no quería despegarse de Daniel. Pero con la situación de él en coma. ¿Qué ella podía hacer? Ninguna de las dos, por más que lo visiten, le hablen o todo. Pero no iba a despertar solo por eso. — Martha, debemos irnos, tengo que ir al juzgado en un rato. — Claro, déjame terminar de recoger esto, y nos vamos — dijo Martha, levantándose de su cama. —¿Cómo lo viste? — pregunto ella, un poco nostálgica, refiriéndose a su hermano. —¿Cómo, no lo has visto? — Martha se vio un poco preocupada al notar a Samantha algo decaiga. — Aún no. —¿Estás bien? — Si, solo pensaba. — ¿En qué? Te fuiste muy lejos — afirmó ella, no había visto a Samantha en unos días, y aparece, pero muy decaída. — Pensé

