— ¿Sabes?, nunca me hubiese atrevido hablar con alguien de nada de esto, ni quiera con mis hermanos. — ¿Tenías miedo que vieran tu fragilidad?— dijo mientas la observaba fijamente. — Tenía miedo que creyeran que podía llegar hacer dominada. Y tengo una hermana, que ama dominar. — ¿Tienes otra hermana? — Una que no te daría ningún gusto conocer, también tengo un hermano, aunque está en coma, y aunque suene cruel, creo que soy la única regid nada a que ya no regresara — y tenía razón, nadie más que ella creía eso, Martha estaba segura de que volvería, y Sandra buscaba una solución, y para Samantha, quizás volvería, pero estaba más segura de que no. — ¿Qué le paso a tu hermano? — dudoso en la pregunta, ya que no quería incomodar, o hacerla vivir un mal recuerdo, pero la curiosi

