Tanto la sociedad, como la iglesia y su propia familia, lo rechazaría por tener pensamientos de índole s****l como su hermano, con su propia sangre, pero le era imposible evitarlo, sobre todo porque estaba en el punto donde sus hormonas están enloquecidas. Incluso había llegado a sentir culpa cuando despertaba con sus pantalones manchados de su propio semen, aún más cuando luego se masturbaba recordando esos sueños o teniendo fantasías estando despierto. Pero al tener a Tom sobre su regazo, frotándose contra él, lo hacía tener poco control. Bill se maldijo por lo que iba a hacer. Subió una de sus manos hasta la cintura del rastas y luego la envolvió con su brazo, haciendo con un movimiento para que éste quedara bajo él. Debido a esto se separaron, observándose momentáneamente con las

