Si algo sabía Helena es que no estaba en condiciones de hacer un viaje familiar y pretender estar bien con Pato. No podía arriesgar todo lo que había logrado en esos tres años en favor de sus hermanos del orfanato. Después de hablar con Leonora, Helena sabía que tenía que contactar a Pato y ponerse de acuerdo, no sabía cómo se zafarían del problema. Un viaje con él y su familia nunca se lo habría imaginado, claro, después de aquella noche en la que ambos se lastimaron. Tomó sus cosas y le habló a Max Bax para avisarle que iría a la oficina tarde. Tenía que buscar a Pato en su empresa y no sabía cómo iba a tomar la visita. Era raro que ella lo buscara a él. Cuando abrió la puerta Helena casi choca de lleno con Pato que estaba con los nudillos en el aire a punto de tocar la puerta. — P

