Helena sintió nostalgia al escuchar las palabras “cruda verdad". Palabras que le recordaron la amistad que hubo entre ellos y la complicidad que una vez compartieron. El corazón le dio un vuelco y por un momento el orgullo de ambos se fue abajo. Tal vez las heridas del corazón aún no habían sanado, dolía. ¿En qué momento dos amigos se habían enamorado y roto el corazón de esa manera? No se habían olvidado del todo, pero el miedo estaba presente en ellos. — ¿Cuál es tu cruda verdad Pato? —preguntó Helena un tanto nerviosa. Tomó un trago de su vino para poder tranquilizarse. — Estoy un tanto nervioso —dijo Pato al fin— tenemos que tomar fotos un tanto románticas. Helena tragó saliva al entender la situaciones a las que se tenía que enfrentar en los próximos días. — ¿Es algo que no se

