Al entrar al bar Helena recordó aquella primera vez en las Islas Maldivas en donde había conocido las "noches locas" de alcohol y ligues, donde se puso la primera borachera de su vida y había conocido a Juan, quien le había salvado la vida luego de casi ahogarse. No había cambiado casi nada con el tiempo, solo tenía un poco mas de cabellos que se lo había amarrado con una liga. Se encontraba al fondo con un amigo tomando una cerveza mientras conversaba sobre la barra. Pato aún no veía a Juan. Helena procuró no ver a Juan por un momento, después de las fotos iría a saludarlo, aunque se preguntaba si en realidad la recordaba. Después de haber regresado de la supuesta luna de miel con Pato a Playa Azul, se habían mandado unos cuantos correos de navidad, año nuevo y cumpleaños. Nunca le habí

