Cuando Adhara entró a su habitación luego de un largo día de trabajo, se encontró con una caja larga y rectangular encima de la cama. Sus cejas se fruncieron, mientras se acercaba lentamente, como si el objeto en cuestión ocultara una bomba que estaba a punto de ser activada. La verdad era que esperaba cualquier cosa de los miembros de dicha casa. Inhaló profundamente antes de tomar el valor de quitar la tapa y descubrir un bonito vestido de seda. Adicional a esto, había una nota que decía: “Antes de que te comportaras como una loca, mi intención era decirte sobre la gala de beneficencia de esta noche. Recuerda que se festeja cada año y como dicta la tradición debo ir acompañado de mi esposa. Espero puedas estar lista a tiempo. No quiero más problemas contigo, Adriana. Firma: Oliver

